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“La comida para llevar nos ha salvado”

Restaurantes y tiendas con este servicio experimentaron altibajos en función de los cierres, pero valoran positivamente el nuevo modelo de negocio al cumplir un año de actividad

Verónica Blanco envasa para llevar las empanadas caseras que prepara en su obrador de Sanxenxo.   | // GUSTAVO SANTOS

Verónica Blanco envasa para llevar las empanadas caseras que prepara en su obrador de Sanxenxo. | // GUSTAVO SANTOS

“La comida para llevar nos ha salvado”. Es la respuesta más repetida entre los restaurantes y bares con comida a domicilio al superar la mayoría el año de actividad. Es el caso de O Bioco, cuyo servicio pensado para abastecer de productos frescos de la plaza arrancó hace justamente un año. “Desde el arranque del confinamiento”, explica Mónica Garrido, al frente de la vinoteca, “nos pedían los clientes que hiciésemos comida para llevar, pero no pudimos hacerlo hasta que en abril nos dieron la licencia de restaurante”.

En adelante, el local ha consolidado “una clientela fija y estable”, explica la hostelera tras anotar un nuevo pedido para el próximo domingo. Así, no duda de que el balance de estos primeros 12 meses es “excelente, gracias a esto nos hemos podido mantener”.

El sistema “viene para quedarse”, coinciden todos los hosteleros consultados ayer por FARO. Entre ellos, el cocinero Pedro Ribas, que con su socio Alberto Gómez puso en marcha el bar Meu e Teu en plena pandemia. Fue la suya una apuesta por productos de proximidad, todos comprados en tiendas del barrio, y de primera calidad. En los primeros momentos de cierre, también optó por los pedidos para domicilio, si bien con la reapertura de la hostelería el local vuelve a recibir a los clientes.

“Nunca enviamos comida a domicilio, sino que los clientes, que fundamentalmente son vecinos del barrio, venían a recogerla”, explica el cocinero.

Juan Castiñeiras, de O Bico, prepara un táper de vieiras/ Gustavo Santos

Para buena parte de los servicios de comidas a domicilio la reapertura de la hostelería supuso un significativo bajón en los pedidos y en general la demanda experimentó altibajos en función de los cierres y también de la meteorología. “Si hace mal tiempo, se suele pedir más a domicilio”, señalan en la tapería Cruceiro, que desde el primer momento de los cierres ofreció servicio de entrega a domicilio.

Para buena parte de estos servicios la reapertura de la hostelería supuso un significativo bajón en los pedidos

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Por su parte, la empresa de reparto Caylu, una franquicia gestada en pleno confinamiento, arrancó para distribuir el producto de hoteles y restaurantes de O Grove y Sanxenxo, y tras el incremento de la demanda presentó su servicio en Pontevedra de la mano del chef Pepe Vieira. Hoy son más de una veintena los locales de hostelería que ofrecen delivery a través de esta plataforma.

Un caso diferente es el de Verónica Blanco, al frente de Empanadas Caseras Xe, en la Rúa 12 de Novembro, una tienda que cumple 4 años y que desde un primer momento estaba pensada para comida para llevar. “Durante los peores momentos de la pandemia se iba vendiendo poca cosa”, explica, “y ahora se ha recuperado más o menos al nivel” previo a la crisis.

Cuenta con un obrador familiar en Sanxenxo en el que elabora “empanadas de todos los tipos, empanadillas y tartas, todo lo hacemos nosotros” de modo artesanal, señala Verónica Blanco, satisfecha por el resultado del servicio para llevar y también con la respuesta de los clientes, “que nos siguieron apoyando, estamos muy satisfechos”.

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