El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha advertido de que "o el Gobierno (central) cambia de opinión o, esta vez, Ence cierra" sus instalaciones junto a la ría de Pontevedra.

Así se ha pronunciado a preguntas de los periodistas en un acto en Cerdedo-Cotobade, antes de la reunión en Madrid de la mesa de trabajo sobre el futuro de la planta, a la que acude el vicepresidente económico, Francisco Conde, junto con el máximo responsable de Ence, Ignacio Colmenares, la plantilla, el Concello de Pontevedra y el Ministerio para la Transición Económica.

Al respecto, Feijóo ha subrayado que la propuesta de la Xunta es "de entrada no cerrar" la fábrica de papel de Lourizán, pero sí moverla "dentro de algún tiempo" a un lugar "más adecuado" del que está, eso sí, si hay fondos europeos.

"En este momento, necesitamos no cerrar la única industria de transformación en pasta de papel que compra a 5.000 familias madera todos los años, que emplea a centenares de camioneros que entran y salen todos los días de la factoría y que supone más de un 50% de los tráficos del puerto de Marín", ha destacado Núñez Feijóo.

En el actual contexto de crisis, "tomar esta decisión" que implique un cierre le parece "una enorme frivolidad", ha hecho hincapié el presidente gallego.

Por eso ha esperado "que dejen las cosas como están", ya que "en este momento Ence tiene una concesión". En este extremo, ha criticado el cambio de postura del Gobierno actual sobre esta concesión y también la introducción de "dificultades" para que la factoría prosiga donde está a través de la ley de cambio climático.

"O el Gobierno cambia de opinión o, esta vez, Ence cierra. Comprendo que haya mucha gente que tenga dudas, porque llevamos tanto tiempo hablando de eso y nunca se produjo... Pues tengo que decir que con la información que poseo y con el análisis jurídico que hizo la Xunta y con la posición del Gobierno central en este momento hay un riesgo evidente de cierre definitivo de Ence", ha resuelto.

Poco optimista

Por ello, ha apelado a "ver en qué consiste" el encuentro de esta tarde en Madrid, y "si solo es una reunión más" en la que el Ejecutivo central demuestre que no cambió "un ápice" su posicionamiento, supuesto en el que será un encuentro "de cortesía".

"Si, por el contrario, acepta que en plena recesión es conveniente posponer el cierre de Ence hasta que encontremos otra industria que cree los mismos puestos de trabajo y pueda comprar a 5.000 familias madera anualmente, que es la propuesta de la Xunta, lo veremos al final de la tarde", ha añadido. En cualquier caso, ha avisado de que no es "muy optimista" en relación con este "cambio".

La propuesta de la Xunta, por su parte, es "que de entrada Ence no puede cerrarse en este momento, lo cual no significa que si hay fondos europeos y si hay interés por invertir se pueda poner una pastera dentro de algún tiempo en un lugar más adecuado del que está".

"Pero mientras esto no ocurra no conviene destruir antes de construir, destruir esos puestos de trabajo y familias antes de construir una instalación que dé empleo y compre madera y también mantenga un cierto equilibrio en el cuidado de los bosques", ha precisado. En este sentido, ha incidido en que "cuando el bosque no tiene rentabilidad se producen fuegos".

Por último, ha apuntado que "en estos momentos unos 16.000 puestos de trabajo" están cuestionados por "decisiones del Gobierno central" y en el caso de Ence ha agregado que no cree "que haya ningún gallego que le guste que esté en las inmediaciones de la ría de Pontevedra", pero que "la mayoría de los gallegos saben muy bien distinguir cuál es lo óptimo de lo bueno".