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Las cenas, la esperanza de la restauración con “avalancha” en el primer fin de semana de alivio

Los locales de la ciudad se vieron limitados con el horario ante la gran demanda y ya piensan en la “normalidad” | Los hosteleros recuerdan que la medida es discriminatoria y apuntan a problemas con los datos del registro

Uno de los restaurantes del centro de la ciudad, sirviendo las primeras cenas el pasado viernes. | // RAFA VÁZQUEZ

Tras un fin de semana intenso en el sector hostelero la restauración respira aliviada después de más de un año de restricciones y comienza a ver una notable mejoría. Desde el viernes los locales con licencia de restaurante pueden abrir hasta las once de la noche en lugar de hasta las nueve, como venía ocurriendo en las últimas semanas. Para ello, eso sí, deben además de tener tal licencia funcionar con cita previa y mediante un registro con datos personales de los clientes, como el documento de identidad, y tener o instalar en los próximos días un medidor de CO2.

En la ciudad los restaurantes representan menos del 50% de los locales de hostelería por lo que los trabajadores se han sentido desbordados con una gran demanda con respecto a la oferta. Así, ha sido un fin de semana entre el estrés y el alivio y con la indignación por parte de los empresarios de que no todos puedan abrir. Desde la Asociación de Hosteleros Empresarios de Pontevedra hacen balance e indican que ha sido un buen fin de semana. “Son muy pocos los locales con licencia de restaurante con respecto al resto de hostelería y han tenido avalanchas de gente y ha sido complicado de gestionar,”, apunta el portavoz Daniel Lorenzo.

En este sentido la asociación critica que la medida entre en vigor en fin de semana, lo que suele crear mucha más confusión entre los clientes. “La norma ha creado muchísima confusión por la falta de claridad en la información y eso ha hecho que la gente no lo tuviera nada claro”, apuntan pidiendo diálogo entre profesionales y administraciones.

Son muy pocos los locales con licencia de restaurante con respecto al resto de hostelería

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Agobiados

Pese a la confusión y lo discriminatorio de la normativa, la restauración está contenta y espera que esto sea un paso definitivo para la “vuelta a la normalidad”. Así lo expresan desde La casa de las 5 puertas. “Teníamos ganas de abrir y retomar un poco la normalidad”, afirma la propietaria, Bibiana Cardona. Reconoce que estos días estuvieron “un poco agobiados con el horario porque a la gente no le da tiempo casi a comer y nos ha tocado sacar las comidas muy rápido”. “La gente está respondiendo bien, pero no están acostumbrados a venir a cenar tan temprano. Te llega todo el mundo a la vez, a las 21.30, y apenas tienes una hora para dar de comer, porque además tienen que irse antes de las once”, añade. A esto se le añaden las anécdotas de gente que de primeras se niega a dar su DNI u otros que quieren cenar sin reserva.

Las sensaciones son similares para Francesco Iannelli, dueño de Il Piccolo. El restaurante italiano llenó el sábado e incluso pudieron doblar algunas mesas, aunque con este horario es complicado. “Antes para nosotros era imposible tener una mesa a las ocho de la tarde. Estamos contentos con este horario que podría dejar una franja para el ocio nocturno, solo lo ampliaríamos un poco”, apunta el propietario. “Se trabajó muy bien, hubo bastante movimiento, la gente lo ha acogido bastante bien”, añade.

Bibiana Cardona | RAFA VÁZQUEZ

“Llega todo el mundo a la vez y apenas tienes una hora para dar de cenar”

Bibiana Cardona, propietaria del restaurante La Casa de las 5 puertas.

El sistema de cita previa no suele ser un problema para la mayoría, que lo tiene ya incorporado desde hace meses, por lo que la clientela está acostumbrada y solo chirría un poco el registro de datos. En este sentido HOEMPO subraya que el sábado fue el día más fuerte y que las medias han generado en cierto modo un efecto contradictorio ya que la alta demanda de los clientes y la baja oferta hizo que mucha gente se quedara “por las calles o llegaran al restaurante viendo que estaba todo ocupado y se fueran a reunirse en las casas en cenas donde no hay ningún control, claro”.

Pese a ello, los datos de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad también son positivos. La subdelegada del Gobierno en Pontevedra, Maica Larriba, presidió ayer una reunión para el seguimiento de los dispositivos de seguridad vinculados a la actual situación sanitaria para hacer balance de las actuaciones llevadas a cabo durante el fin de semana para vigilar el cumplimiento de las medidas aprobadas por la Xunta. En total, del 14 a 18 de abril, la Guardia Civil, Policía Nacional y la Unidad de Policía Adscrita llevaron a cabo 1.305 dispositivos de control y vigilancia sanitaria en los que participaron en los que se detuvieron a 10 personas y se elevaron 117 propuestas de sanción. Además, las autoridades policiales llevaron a cabo 1.200 inspecciones en establecimientos hosteleros de la provincia, donde interpusieron 27 sanciones.

Francesco Ianneli | RAFA VÁZQUEZ

“Antes para nosotros era imposible tener una mesa a las ocho de la tarde”

Francesco Ianneli, propietario del restaurante Il Piccolo.

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