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Marín pasa resignada al nivel medio

Una terraza de hostelería con mesas inutilizadas en Marín. Rafa Vázquez

Marín se suma al nivel medio de restricciones derivadas del COVID-19, que en el área de Pontevedra también tienen Sanxenxo y Vilaboa. El comité clínico que asesora a la Xunta de Galicia en la gestión de la pandemia ha incluido a estos municipios, ante el aumento de los casos en los últimos días.

La medida es recibida con resignación entre los profesionales de la hostelería, que desde este viernes pasarán del 75% de aforo en las terrazas al 50%. En el interior del establecimiento solo podrán atender al 30% del aforo del local.

“Ante todo la salud”, afirma Rubén González, de la Cafetería Aroma de Marín, a pesar de que “la hostelería siempre es la peor parada en estas medidas”. Aun así este hostelero entiende que lo principal en estas circunstancias es hacer frente al virus “para poder volver pronto a la vida normal”. El responsable del Café Aroma confía en que el verano mejore la situación, si bien entiende que eso solo será posible “si nos concienciamos, si dejamos de hacer fiestas y reuniones de no convivientes en espacios cerrados”.

No es tan optimista su vecina Marisol García, de la Cafetería Alameda, que teme que el próximo verano “no va a ser como los de antes” y lamenta que “la hostelería sigue pagando esta crisis”. Esta hostelera entiende que las normas “se están incumpliendo en las reuniones privadas”, dado que los profesionales del sector “tenemos muy claro el cumplimiento de las medidas desde hace mucho tiempo”.

También en el bar La Farola de Marín, Eugenio y Jorge consideran que en los ámbitos privados y los domicilios está la raíz del problema, ya que en la hostelería se cumplen estrictamente las restricciones. En todo caso estos hosteleros confían en que el próximo verano haya mejorado la situación y que el sector vuelva a remontar, tras los difíciles meses pasados. “Pero la gente tiene que ser responsable y respetar las medidas sanitarias”, añaden.

María Ramallo: “Esto es un toque de atención”

“Esto es un toque de atención, estamos aumentando los casos de forma lenta pero continuada”, dice la alcaldesa de Marín, María Ramallo, respecto a la subida de nivel de restricciones en el municipio. Esta decisión del comité clínico debe servir –explica la alcaldesa– para lanzar un mensaje de atención y “estar más atentos al cumplimiento de las restricciones, no juntarnos más de cuatro personas en los domicilios y seis en los exteriores”.

Por otra parte, María Ramallo recordó que en las diez farmacias de Marín se está realizando un cribado con un test de saliva, dirigido fundamentalmente a personas de entre 12 y 17 años, tramo en el que se detectan más casos asintomáticos y que pueden contagiar a sus familiares o al colectivo escolar. Estos menores pueden acudir a las farmacias a realizar el test, en el caso de los menores de 16 con consentimiento de padres o tutores, y en el de los mayores de esa edad por su cuenta. En aproximadamente un día tendrán el resultado de la prueba.

César Poza: “Hay que seguir con la prevención”

El alcalde de Vilaboa, César Poza, asegura que se trata de una subida de casos puntual, ya que el municipio cuenta con ocho positivos. “El caso fue que pasamos de tres casos a nueve, el pico. Ahora se mantiene estable”, reconoce. Está seguro de que de mantenerse esta evolución la próxima semana “volveremos al nivel medio-bajo”. “Tenemos que seguir en la misma línea de prevención”, advierte, en todo caso.

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