Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Esperado regreso a las ruedas

El programa Rodando recupera su actividad sacando a la calle sus bicicletas adaptadas

Los participantes en el paseo de esta semana por el centro de Pontevedra con voluntarios y familiares. // GUSTAVO SANTOS

Las calles vuelven a ser, dentro la actual normalidad, un espacio para poder disfrutar del ciclismo adaptado por parte de las personas con alguna diversidad funcional.

El programa Rodando, puesto en marcha por Amencer-Aspace y voluntarios, ha recuperado su actividad en el marco de las restricciones por la pandemia del COVID. Todavía son pocos los usuarios que se animan a participar en las salidas en bicicletas adaptadas, ya que muchos de ellos aguardan por la protección de las vacuna para hacerlo, pero el espíritu sigue siendo el mismo.

Silvia Rey, coordinadora del programa, destaca que este regreso es un soplo de aire fresco para los usuarios, deseosos de pedalear cada lunes por la tarde en el entorno de Campolongo.

“La actividad como tal estuvo parada desde marzo de 2020 a agosto, pero después las diferentes restricciones por perímetros siguieron impidiendo la participación de usuarios que tenemos de Vilagarcía, Barro, Cambados...”, explica.

“Hay usuarios que al principio no pedaleaban y que ahora son los primeros en el paseo”

Silvia Rey - Coordinadora del programa Rodando

decoration

Rodando cuenta con 10 bicicletas propias y otras prestadas por DisCamino, el proyecto que acerca el Camiño de Santiago a las personas con discapacidad.

Asimismo, el Concello de Pontevedra les adquirió una bicicleta especial, el IES Montecelo les donó una adaptada por los alumnos y la empresa Rodas Galicia (actualmente cerrada) también colaboró con sus vehículos, así como Ponte un Reto y 4 Picos Pontevedra, que les cedió cascos de protección.

Desde que comenzó su actividad, Rodando ha contado con la participación de 20 usuarios, de los cuales cinco son habituales.

En cuanto al voluntariado, superaba la veintena antes de la pandemia y ahora son unos diez.

Siguen haciendo falta más bicis, ya que cuando se reincorporen todos los usuarios no llegarán. Mientras tanto, el “merchandising” y la venta de manualidades, así como los donativos ayudan a seguir mejorando esta iniciativa.

Y es que el programa Rodando no solo es ocio, sino también salud. “Hay usuarios que al principio no pedaleaban y que ahora son los primeros en el paseo”, celebra Silvia Rey.

Desde el colectivo manifiestan públicamente su apoyo a la candidatura de Javier Pitillas, el fundador del proyecto Discamino, al Premio Princesa de Asturias de la Concordia.

Compartir el artículo

stats