La parroquia de Santa María lleva hoy la comunión a los enfermos e impedidos con motivo de la Octava de Pascua (anterior Viático). Por las limitaciones ligadas a la pandemia, anuncia que “únicamente el sacerdote” realizará el itinerario y no se celebrará la tradicional procesión.

El recorrido dará comienzo tras la misa de las 11 horas y la parroquia invita a los vecinos a decorar las ventanas y balcones “a fin de propiciar un ambiente festivo para acompañar el paso del Santísimo Sacramento”.

Recuerda que se trata de una tradición arraigada desde hace siglos en la ciudad, “ya recogida en la Tabla de Ceremonias de la Villa bajo el nombre de Domingo de Pascuilla, aunque en ocasiones haya sido nombrada erróneamente Viático, por confusión con la última comunión de los moribundos”.