Pontevedra es una de las seis ciudades españolas en las que el alquiler de la vivienda requiere un esfuerzo económico menor. Concretamente, los vecinos de la Boa Vila destinan de media un 24 por ciento de sus ingresos familiares al pago de la renta.

Solo Palencia, Ourense y la ciudad autónoma de Melilla, con un 22 por ciento, y Huesca, con un 23 por ciento, tienen mejores datos que Pontevedra, que está igualada con Soria en ese 24 por ciento de los ingresos destinados al alquiler.

A nivel autonómico, la ciudad del Lérez es, por tanto, la segunda en la que alquilar supone menos esfuerzo económico, solo superada por Ourense. Lugo es la capital gallega con un porcentaje más alto de ingresos destinados al pago de la renta, con un 27 por ciento, seguida de A Coruña, con un 25 por ciento.

Por el contrario, hay ocho capitales españolas en las que los ciudadanos que optan por vivir de alquiler tienen que destinar más de la recomendación de un tercio de sus ingresos al pago de la renta. Santa Cruz de Tenerife está a la cabeza con un 39 por ciento, seguida de Almería, con un 37 por ciento, y de Las Palmas de Gran Canaria, Alicante, Segovia y Madrid, con el 36 por ciento en los cuatro casos. Además, Lleida y Sevilla comparten una tasa de esfuerzo del 35 por ciento.