Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las mareas vivas más grandes del año vacían la ría y evidencian la falta de calado del Náutico

Las bajamares de ayer y hoy serán las más acusadas de 2021 | Dejaron dos pantalanes del club de mar sin poder ser utilizados a la espera del dragado | Las imágenes de grandes “secas” se repitieron en toda la ría

Las mareas vivas hacen embarrancar al Náutico Gustavo Santos

Finales de marzo y con el equinoccio llegan las mareas vivas más grandes del año. Las de ayer y hoy serán las más acusadas de un año, el 2021, en el que se esperan que los episodios de pleamar y bajamar no sean tan exagerados como en ejercicios anteriores. Aún así, el descenso respecto a la línea de la marea habitual es mucho más pronunciado estos días y en Pontevedra pone de manifiesto el grave problema que padece desde hace años el Club Náutico, debido a la falta de calado.

El presidente de la entidad, Carlos Paz, reconocía ayer que las mareas vivas dejaban una estampa desoladora en las instalaciones del Náutico. La “seca” era de tal magnitud que los deportistas que habitualmente practican piragüismo en el club no pudieron utilizar el pantalán destinado a esta actividad al no poder alcanzar el agua desde él. La lancha del servicio de rescate de los bomberos también se quedó en dique seco mientras la marea estuvo baja y un segundo pantalán del club quedó casi totalmente inutilizable durante estas horas de bajamar. A este pantalán hay que sumar el número uno, el más próximo a la orilla, que ya está inutilizado a lo largo de todo el año por los problemas de calado del río en esta zona.

29

Caminando por el Lérez: las mareas vivas destapan el lecho del río Gustavo Santos

Esta marea más baja de lo habitual también expuso a la vista zonas del fondo del río que habitualmente cubre el agua, dejando la impresión al presidente de la entidad de que este invierno de intensas lluvias y ríos caudalosos parece haber incrementado de manera notable la cantidad de sedimentos que se acumulan en el entorno del club. “La sensación es que parece que hay más fango que el año pasado”; explicaba Carlos Paz.

“La sensación es que parece que hay más fango que el año pasado”; explicaba Carlos Paz

decoration

La mejora de los calados del Náutico para que todos sus pantalanes sean operativos incluso con marea baja están pendientes del dragado del Lérez. Una obra comprometida por la Xunta y que acumula años de tramitaciones y retrasos y que está parada otra vez a la espera de reubicar el punto de depósito de los sedimentos que se extraigan del río.

El presidente del club, ante este nuevo retraso, plantea la posibilidad de que los áridos se pudieran extraer con una draga hacia tierra para, desde allí, enviarlos a una planta de tratamiento. En cualquier caso, insiste en la urgencia que tiene la obra para un club que pasó de contar con una media de 180 barcos atracados en sus pantalanes a entre 70 y 80 actualmente, debido al descenso del número de amarres operativos.

"La Madama" de Silgar, a punto de alcanzar la orilla Gustavo Santos

Las mareas vivas más grandes del año no solo dejaron estampas curiosas en Pontevedra, con buena parte de la ría seca casi hasta Lourizán, sino también en todo el litoral. Por ejemplo, los bañistas que aprovechan estos días de Semana Santa para disfrutar de un arenal como Silgar pudieron comprobar como la otrora casi inaccesible “Madama” se encontraba a tan solo unos pasos de la orilla.

Estas estampas curiosas se repetirán hoy a mediodía para cuando está prevista la bajamar. Las mareas vivas también tienen el efecto contrario y al subir el mar, el agua también puede llegar a zonas que en otras ocasiones no alcanza, por lo que hay que tener cuidado al estacionar en zonas próximas al mar. Afortunadamente, el tiempo no es malo, dado que las mareas vivas pueden facilitar episodios de inundaciones cuando el mar está más arriba de lo habitual.

Para volver a observar unas mareas vivas tan acusadas habrá que esperar después a octubre, concretamente al día 7 para cuando están previstas otras grandes secas y pleamares en la ría de Pontevedra.

Compartir el artículo

stats