El doblegamiento de la curva en el área sanitaria es evidente en las cifras que presenta, tanto a nivel de casos activos como de hospitalización. De los primeros son 722 las personas enfermas actualmente, según la información facilitada por el Sergas, mientras que ingresados hay 44, de los cuales 11 están en unidades de cuidados críticos.

Basta la comparativa con los datos que arrojaba tal día como hoy hace justo un mes, 2.503 casos activos y 160 hospitalizados en febrero, para celebrar que la pandemia remite, aunque no es este motivo para relajarse, advierten las autoridades sanitarias.

Es especialmente relevante el hecho de que en esas cuatro semanas se redujese en más de la mitad el número de enfermos en UCI, ya que entonces eran 30, una de las mayores cifras registradas en el Hospital Montecelo.

El CHOP está preparado para atender a 46 pacientes COVID en situación crítica

Con los actuales 11, además de mejorar la situación a nivel sanitario, lo hace también la presión hospitalaria. Hay que recordar que el número de camas en la UCI original es de 10, que fueron ampliadas a cerca de medio centenar en otras zonas del hospital pontevedrés a raíz de la pandemia y en base al plan de contingencia puesto en marcha por la dirección del área sanitaria.

El CHOP está preparado para atender a 46 pacientes COVID en situación crítica, confirmaba a FARO en una entrevista el gerente, José Ramón Gómez Fernández. En la primera onda epidémica el pico de pacientes en unidades de críticos alcanzó los 21 y en la segunda onda el pico alcanzó los 10 pacientes. La tercera ha sido, sin duda la más agresiva, con 31 a principios del mes de febrero.

Y es que esta presión, y sobre todo lo que más preocupa, los enfermos en críticos, va estrechamente vinculada al aumento de casos activos. “En el momento en que se producen aumentos en la incidencia de casos, transcurridas dos o tres semanas se incrementa la presión en las plantas de hospitalización y más tarde se produce el aumento de la presión en cuidados críticos”, aseguraba entonces Gómez Fernández.

El área sanitaria echó mano del “hospital único” y desvió pacientes a Vigo

Tan elevado fue el número de ingresos en este sentido, que el área sanitaria tuvo que echar mano durante el mes pasado del denominado “hospital único”, concepto organizativo puesto en marcha por el Sergas a nivel gallego. Así, se desviaron a varios pacientes desde Montecelo al Álvaro Cunqueiro de Vigo, puesto que esta área sanitaria tenía una incidencia de casos y presión hospitalaria mucho menores.

Desde el inicio de la pandemia en Pontevedra y O Salnés se han curado 11.528 pacientes y se han realizado 165.376 PCR, así como 83.034 pruebas serológicas. El número de casos nuevos ayer fue de 20.

Por el contrario, han fallecido ya 155 personas, la mayoría por problemas que agravaron la enfermedad al presentar patologías previas.

Bajan a 128 los positivos en centros educativos

La mejoría también se deja notar en los centros educativos no universitarios del área sanitaria, que cuenta con 128 positivos y ocho aulas cerradas. El que mayor cifra presenta de las comarcas de Pontevedra y O Salnés es el CEIP A Carballeira, en el municipio capitalino, con ocho positivos. Le siguen, con seis casos cada uno, el CPR Los Sauces de Pontevedra y el IES Illa de Tambo de Marín. Por su parte, presentan cinco casos cada uno el CPR Plurilingüe La Inmaculada de Marín y el CEIP Manuel Padín Truitero de Soutomaior. El resto de centros cuentan con cuatro positivos o menos. En el primero de los casos se encuentran el IES A Xunqueira II y el Colegio Doroteas. En cuanto a los centros universitarios, en el campus de Pontevedra están llamados más de 3.300 alumnos a participar en un cribado tras la reanudación de las clases presenciales el pasado lunes, jornada en la que la respuesta a las pruebas fue más bien baja. Se trata de dar con asintomáticos para evitar la propagación del virus entre alumnado, profesorado y trabajadores.