Los pacientes en UCI han descendido por la mínima en Pontevedra, con un único caso grave menos en las últimas 24 horas. No es una bajada significativa a priori, pero es relevante ya que sitúa al área de Pontevedra por debajo del 25% de ocupación en críticos que permitiría un nuevo alivio de las restricciones. Bajar del nivel dos, el actual, al tres conllevaría la apertura del interior de los locales hosteleros hasta el 30% de su aforo y 50% en terrazas.

Por otra parte, las unidades convencionales de los hospitales del área también han tomado aire con 4 pacientes menos hasta los 44: 32 de ellos están en el CHOP y 12 en el Hospital de O Salnés.

Mientras, la curva de los casos activos continúa apuntando hacia abajo. Sanidade informa este martes de 722 (-31) infectados por el patógeno. Los contagios diarios se mantienen en niveles muy bajos, tan solo 20, de los que 15 de confirmaron a través de PCR.

Cuando se va a cumplir un año del primer caso diagnosticado COVID-19 en el área, el total de afectados se sitúa en 12.403, de los que 11.528 se han curado (+50) y 155 han fallecido. El último, un hombre de 71 años con patologías previas ingresado en Montecelo.