El fin de semana intenso en todos los espacios de ocio también se visibilizó ayer en el mercadillo de antigüedades de la calle Sierra, que tras meses de letargia recuperó su mejor cara. Cientos de clientes pasaron a lo largo de la mañana para comprar y curiosear, desde discos a porcelanas, juguetes, ropa de segunda mano y libros, algunos de los productos en oferta que convocaron a los incondicionales del vintage. Con ellos, numerosos curiosos contribuyeron a llenar de ambiente los puestos. No participaron la totalidad de los vendedores (los clientes habituales echaron en falta varios de los puestos del mercadillo) pero recuperó su mejor imagen. Muchos de los clientes aprovecharon para recorrer a continuación las riberas del Lérez y otros espacios naturales de la ciudad como las Xunqueiras de Alba y la Illa do Covo.