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Requiem por una ciudad

Vista nocturna de Ence

Vista nocturna de Ence

El réquiem suele ser una composición que se canta con el texto litúrgico de la misa de difuntos, o parte de él. En otras acepciones de la RAE, se cita el réquiem como “misa que se dice por lo regular estando presente el cadáver”. Pero una más nos aclara a lo que aquí nos referimos: “alguien que pagará en la otra vida lo mal que obre en esta o que pagará en otro tiempo lo que obre mal de presente”.

Conocedores ya del significado de la palabra, por si no la conocen nuestros queridos “innombrables”, acotemos el asunto: No se puede cerrar Ence. No hay cadáver tal, y tenemos que cerrar la boca al “que pagará en la otra vida lo mal que obre”.

Vivimos en un tiempo donde las predicciones son cortas, por desgracia. Mañana es un futuro lejano. Ayer fue una maldición y hoy no sabemos a que atenernos. Es lo que nos toca vivir hace, ya, un año.

Y en esta situación nos encontramos con una serie de intransigentes y “talibanes” que sólo sueñan con el cierre de Ence. A toda costa y valga lo que valga. Y se olvidan de la gente, que tras perder su trabajo, ingresarán en la lista del paro. Intransigentes y “talibanes” que se enorgullecerán de dar comidas en los centros sociales.

No eso, amigos, por supuesto que no es eso. Tenemos que cerrar, de una vez, la eterna cuestión del cierre de una fábrica que mantiene a miles de trabajadores en nuestra comarca. Ya es tiempo, y sobre todo ahora, de un acuerdo, un gran acuerdo, que nos ayude a todos a fomentar la riqueza y el desarrollo de nuestra comarca.

*Vicepresidente Plataforma Pro Industria de Pontevedra

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