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Felipe Rea | Gaiteiro y profesor

“La vida al final es cuestión de coraje, de fuerza, de trabajo. Y de más trabajo”

El músico, mención de honor en el Concurso Internacional Rodrigo Landa-Romero, tras un año de rehabilitación por una parálisis

El gaiteiro Felipe Rea.   | // FDV

El gaiteiro Felipe Rea. | // FDV

La composición “Bágoas de Amor” de Felipe Rea ha sido reconocida en México con una mención de honor en el Concurso Internacional Rodrigo Landa-Romero 2021, un premio que el músico pontevedrés recibe “con mucha ilusión porque es un certamen importante, a nivel mundial, y destacar en él es algo grande, tanto que la repercusión me está sobrepasando. No esperaba que despertase tanto interés y me está llamando todo el mundo; por momentos me siento abrumado”.

"Regalé la música, la hice para el nacimiento de la hija de un amigo mío"

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–¿Compuso “Bágoas de Amor” para el concurso?

–No, es una composición dedicada a la hija de un amigo mío. No fue compuesta para el concurso en sí sino que coincidió que se convocaba el certamen al mismo tiempo que acabé la obra. Regalé la música, la hice para el nacimiento de la hija de un amigo mío.

"Cuenta la historia de un amigo que no daba encontrado pareja"

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–¿Qué cuenta musicalmente la obra?

–Cuenta la historia de amor de un amigo de toda la vida, que no daba encontrado pareja y cuando la encontró también nació la niña. El lloro, las lágrimas de la niña, son las lágrimas del fruto del amor.

–¿Cómo es su proceso de trabajo?

–Siempre busco darle forma a algo, a una realidad. Si quiero contar una historia la música tiene que contar esa historia. Imagínese, si quiero hacer música sobre Pepita me interesa cómo eres, Pepita, si eres inquieta, alegre etc. Y a partir de ahí en mi cabeza empieza a funcionar la melodía para que la persona que escuche esa composición y conozca a Pepita la identifique con esa melodía. Y así hago en todo: si tengo que hacer música sobre el paisaje de Barro busco conocer el municipio, o busco información sobre él, tratando de plasmar en música ese paisaje.

"Me crié con mi abuela, a la que le gustaba mucho cantar y la música tradicional"

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–¿Cómo fueron sus primeros contactos con la música? ¿Es su familia muy musical?

–No, no lo es. Me crié con mi abuela, a la que le gustaba mucho cantar y la música tradicional. Mi hermana la mayor se casó con un chico que tocaba la gaita y me introdujo en ese mundo, Rogelio Rodríguez Barreiro, a su vez familiar de Landín Pazos, un gran compositor marinense. Ahí fue el punto de partida de mi interés por la gaita y después ya me especialicé en gaita en el Conservatorio.

–La academia que usted encabeza, Quodlibet, cumple 5 años ¿qué balance hace de este primer periodo de actividad?

–Un balance muy bueno. La academia nace de un proyecto musical con una compañera, la pianista Andrea García; empezamos a dar conciertos de gaita y piano, tratábamos de vincular la música clásica y contemporánea con la gaita y el piano, no solo ciñéndonos a la música tradicional. Tuvimos mucho éxito con Quodlibet, grabamos dos discos y nos llevó a montar la escuela. Partíamos entonces de la base de tener un alumnado, gente que nos seguía, y a partir de ahí todo fue mucho más fácil. Y estamos muy contentos porque cada año mejora todo, va en evolución y estamos satisfechos, a pesar de la pandemia que como a todos nos va poniendo frenos.

–De hecho desde el punto de vista personal este periodo también ha supuesto para usted una reinvención…

–Este premio precisamente me estimula mucho porque en 2019 sufrí una parálisis facial periférica, de la que aún sigo rehabilitándome. Lo hago a través de un clarinete y de un saxofón para coger fuerza en la zona de la boca. Así que esta pandemia me sirvió de acitate y me formó mentalmente, he hecho proyectos nuevos y cosas nuevas a raíz de eso. Así que también es un logro para mi (sonríe) un estímulo que me hace pensar, oye, pues no es todo tan negro, a veces las cosas son también un poquito grises o incluso ahora ya van siendo beis, menos oscuras que esos meses.

–¿Qué reflexión se hace tras estos meses de enfermedad y recuperación?

–Que la vida al final es cuestión de coraje, de fuerza, de trabajo. Y de más trabajo, trabajo y trabajo. Lo que no podemos es pararnos, yo como músico y mis compañeros tenemos que estar constantemente pensando en proyectos, trabajándolos, porque no podemos pararnos, tienen que saber que estamos ahí, que formamos parte de la sociedad y que pueden contar con nosotros.

–¿En qué esta trabajando?

–En un proyecto asociando la gaita a la ciencia para estimular a los chavales a través de la ciencia, para que vean que es algo grande, que es mejor y más interesante que una consola.

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