La Fiscalía solicita penas que suman 9 años y medio de prisión para una mujer, R.P.F., a la que acusa de un delito continuado de estafa y un delito continuado de robo con fuerza en casa habitada, tras haber robado y vendido las joyas de la mujer a la que cuidaba, y tras haber vaciado sus cuentas bancarias, de las que sustrajo más de 33.000 euros.

Según el escrito de acusación pública, la procesada, que será juzgada este jueves en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra, trabajó en casa de la víctima, en Pontevedra, entre junio de 2017 y abril de 2018, aunque posteriormente mantuvo contacto con ella, porque había forjado una relación de confianza.

La mujer para la que trabajaba era dependiente y estaba en silla de ruedas, por lo que necesitaba asistencia para su vida cotidiana. Entre las tareas que desarrollaba la acusada estaban la limpieza de la casa y el cuidado de la mujer, a la que también acompañaba a realizar gestiones bancarias.

Dada la relación de confianza, la señora le facilitó a su cuidadora una copia de las llaves de la vivienda e incluso el número PIN y la tarjeta de una de sus cuentas, así como las claves para acceder on line a otra cuenta.

La acusada, según la Fiscalía, no solo conocía la vivienda y las costumbres y horarios de la mujer, sino que también tenía conocimiento de que había una caja fuerte en el salón, y de que la llave estaba siempre guardada en el bolso de mano de la víctima.

A lo largo del tiempo en el que tuvieron contacto, la acusada se aprovechó de la confianza depositada en ella y, usando las claves de banca electrónica, hizo varias transferencias a su propia cuenta por más de 10.000 euros, y pagó la compra de una trompeta (330 euros).

Asimismo, tras apoderarse de la llave de la caja fuerte, fue sustrayendo decenas de joyas y otros objetos de valor, como réplicas de monedas, hasta dejarla prácticamente vacía, y las vendió en varios establecimientos. Con estas operaciones obtuvo un beneficio ilícito de 6.763 euros.

Por otra parte, haciendo uso de la tarjeta de crédito de la mujer a la que cuidaba, realizó varias extracciones de dinero, hasta un total de 23.000 euros.

La Fiscalía atribuye a R.P.F. un delito continuado de estafa, por el que pide que sea condenada a 4 años y medio de prisión, y al pago de una multa de 4.320 euros; también la considera autora de un delito continuado de robo con fuerza en casa habitada, y pide por ello 5 años de cárcel.

Con respecto a la responsabilidad civil, establece que deberá indemnizar a la perjudicada en casi 50.000 euros, tanto por las transferencias como por las retiradas de dinero con tarjeta, y por la sustracción de las joyas.

La mujer no pudo recuperar ni el dinero ni las alhajas, que eran de oro y fueron fundidas (un perito judicial ha estimado el valor de las joyas en 13.754 euros) y, según el ministerio público, la mujer quedó en situación económica “muy precaria”, sin los recursos que utilizaba para pagarse los cuidados y la asistencia que necesita.