El parque de Bomberos de Pontevedra atendió el pasado 2020 un total de 69 incendios urbanos. Suponen 11 menos que un año antes, y 17 menos que en 2018, pero una bajada significativa si se compara con la cifra más alta de la última década, cuando en 2010 se atendieron un total de 139 fuegos urbanos. Se incluyen en esta categoría de incendios los de contenedores de basura, matorrales y arbolado en el centro urbano.

Es uno de los datos que se desprende del balance anual del servicio municipal de Bomberos, en el que también destaca la intervención en la retirada de nidos de avispa velutina, un total de 119. En este epígrafe, en 2019 se intervino sobre 96 nidos, pero un año antes en 222 casos, suponiendo la cifra máxima desde la aparición de esta plaga.

En 2020 los agentes de este cuerpo municipal actuaron en un total de 90 incendios, ya fueran urbanos, forestales, o de vehículos, en 27 salvamentos y en 226 asistencias técnicas en siniestros de todo tipo.

En total, este cuerpo realizó el pasado año un total de 347 intervenciones, cuando un año antes fueron 404. El número mayor de acciones en la última década se produjo en el año 2018, con un total de 574 intervenciones.

En 2020, además de los capítulos ya citados, los bomberos de Pontevedra acudieron a un total de 28 accidentes de circulación en diferentes carreteras de la comarca, 44 asistencias de apertura de puertas, ascensores y similares, 17 retiradas de árboles o ramas de la vía pública y también del río Lérez, 21 retiradas de otros elementos por riesgo de caída, 12 fugas de gas o intoxicaciones, 9 rescates de personas (sin incluir accidentes de tráfico), 6 rescates de animales y 2 servicios preventivos

Pese a ser un cuerpo municipal acudieron a 7 servicios en otros ayuntamientos (4 veces a Poio y 1 en Marín, Vilaboa y Soutomaior), cuando en años anteriores fueron muchas más veces (50 en 2008, 43 en 2009, entre otros).