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El arte siempre encuentra una salida

Iria Rodríguez, Lucía Viana y Eva Fandiño, algunas de las creadoras de O Galpón.   | // GUSTAVO SANTOS

Iria Rodríguez, Lucía Viana y Eva Fandiño, algunas de las creadoras de O Galpón. | // GUSTAVO SANTOS V. Bustamante

Por mucho que se pongan restricciones a la cultura o el arte esta no entiende de límites y siempre se reinventa, porque en los momentos más críticos, es cuando más la necesita el alma.

La asociación de artistas emergentes de Pontevedra O Galpón Lab está cerca de cumplir un año. Se dio a conocer con una exposición apenas una semana antes de que comenzara el confinamiento y sus creadoras saben lo que es desde el principio adaptarse a las circunstancias. La ilustradora Eva Fandiño es una de ellas y reconoce que aunque el camino no es fácil, vale la pena. “Nos tenemos que reinventar y tener capacidad de reacción cuando sale una nueva medida de restricción pensar qué más podemos hacer”, explica. La asociación ofrece cada mes talleres, charlas o exposiciones, un calendario que han tenido que modificar y llevarlo a Internet. “Hemos tenidos que cambiarlo todo y volver a los directos de Instagram que es la plataforma en la que podemos llegar a más público”.

De este modo, el próximo sábado entrevistan a Alberto “Ash” Santos, profesor, artista multidisciplinar e investigador que está realizando una tesis sobre los murales de Vigo en los años 80. El sábado 27 darán un taller sobre creaciones con papel de la mano de Lucía Viana, más conocida por el nombre Más de campo que las amapolas, “será algo fácil, que puede hacer cualquiera en casa y con materiales básicos”, prometen.

Pese a todo tienen la esperanza de poder retomar los talleres presenciales en marzo con un aforo muy limitado, ya que estaban teniendo muy buena acogida. Como venían haciendo buscan invitar a diferentes artistas para dar más técnicas como talleres de bordado, grabado o estampación. Todas ellas por un precio que ronda los 20 euros, dependiendo de los materiales a utilizar. De hecho, en un futuro les gustaría tener talleres de gráfica o laboratorio de fotografía, pudiendo ampliar los materiales y las máquinas para poder dar más talleres. Y es que la asociación cuenta con un galpón que sirve de estudio en Loureiro Crespo que quieren ampliar y una finca que explotar “cuando llegue el buen tiempo si nos lo permitan”.

Balance

Después de un año la asociación hace un balance positivo, “a pesar de todas las dificultades”. “Estamos muy contentas por la acogida. Sin duda es muy importante el poder asociativo, contar con apoyo, más teniendo en cuenta estos tiempos difíciles que vivimos y saber que no eres la única en una situación así es importante. Todo eso ayuda y te abre nuevas puertas y generas sinergias”, comenta Fandiño. La asociación tiene taller desde verano y decidió quitar las cuotas dada la situación económica. Así, hacen un llamamiento: “Queremos gente que aporte, que tenga ganas e ideas”.

Con todo, las creadoras reconocen que ha sido un año difícil en el que buscarse más su propio camino. Y es que un escaparate como los mercados de artesanía, donde podían darse a conocer y vender sus productos, han desaparecido casi por completo o con muy puntuales. “En Navidad tuve la suerte de estar en el mercado de A Ferrería, lo cual me ayudó mucho, pero es solo eso, antes podía ir a muchos y ahora es impensable”, ejemplifica Fandiño. Pero pese todas las dificultades, las normas y los límites, el arte siempre encuentra el modo de florecer.

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