El sindicato Comisiones Obreras, con el apoyo de representantes de la plantilla de la pastera y del comité de empresa de oficinas, anunció ayer que las protestas para pedir la continuidad de Ence en la ría y asegurar sus puestos de trabajo se van a intensificar después de varias reuniones con representantes del PSdeG que, según los trabajadores, terminaron en fracaso.

Anunciando estas nuevas movilizaciones comparecieron ayer Ana Cedeira, presidenta del comité de empresa de oficinas; Rubén Fernández, trabajador de la fábrica y miembro de la Sección Sindical de CC OO, y José Luis García Pedrosa, secretario de organización comarcal de Comisiones. Los tres explicaron que las protestas se recrudecen tras una reciente reunión con el secretario general de los socialistas gallegos, Gonzalo Caballero, así como los diputados del PSdeG, Paloma Castro, Pablo Arangüena y Martín Seco.

Tras este encuentro, los responsables sindicales y trabajadores de Ence insiten en manifestar su preocupación por el contenido del artículo 18.4 del proyecto de Ley de Cambio Climático, que consideran que introduce “por la puerta de atrás” un límite a las actuales concesiones en dominio público marítimo terrestre. De esta forma, concluyen que ateniendose a lo que se establece en ese borrador, la fábrica de Ence no podría quedarse en Lourizán más allá de 2033.

Protagonizarán una caravana de vehículos a la Delegación del Gobierno y una peregrinación a Santiago hasta la sede del PSdeG-PSOE

Rubén Fernández afirma que los socialistas les mostraron una “doble cara” respecto a la permanencia de Ence en Pontevedra. “Nos dicen que están a favor del mantenimiento de los puestos de trabajo y que Ence es necesaria pero por otro lado insisten en que consideran que la actual prórroga es ilegal”, explica, tanto “por haber sido dada por un gobierno en funciones”, como por el allanamiento de la Abogacía del Estado en el recurso contra la citada prórroga. Consideran también que la actual no es la mejor ubicación para una fábrica como la de celulosas. En este sentido, los socialistas les insistieron en que será la sentencia de la Audiencia Nacional en su sentencia sobre este recurso presentado contra la prórroga de la concesión la que decida el futuro de Ence en su actual ubicación y no la actual ley de Cambio Climático en tramitación. Reconocen que desde el PSdeG les insisten en que dicha ley no tendrá carácter retroactivo respecto a las concesiones en dominio público, por lo que no afectaría a Ence, pero esto no convence a estos trabajadores.

“Tal y como está redactado actualmente el citado artículo, se puede acoger a esta interpretación y nos arriesgamos de nuevo a posibles pleitos y a nuevas situaciones de inseguridad jurídica para la empresa que frenen, como ocurre ahora, inversiones en la fábrica”, explicó Rubén Fernández.

También desvelaron que en su última reunión con Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo le trasladó al presidente del Gobierno la necesidad de abordar la situación de la fábrica de Ence en Pontevedra, algo de lo que tomó nota el líder socialista, siempre según los representantes de CC OO, pero sin que haya habido respuesta alguna.

La primera movilización será el viernes 19 con una caravana de vehículos entre Marín y la Delegación del Gobierno en A Coruña. La segunda una peregrinación desde Pontevedra a la sede del PSdeG en Santiago el viernes 26 y el sábado 27.

La pastera gastó en Galicia 140 millones de euros en suministros para su fábrica

Por otra parte, el grupo Ence volvió ayer a dar datos con los que pone de manifiesto la importante repercusión económica que tiene la fábrica de Lourizán en el tejido empresarial gallego así como en términos de creación de empleo. La empresa se gastó más de 140 millones de euros en adquisición de materiales, servicios y materia prima. Las grandes compras de Ence en Galicia se dividen en tres bloques: El primero la compra de materiales, en el que se invirtió 11,4 millones de euros. El segundo la contratación de servicios, por los que pagó 37 millones de euros. El tercero y más importante, la adquisición de materia prima, pagando un total de 91,2 millones de euros en la compra de madera para la producción de celulosa. Ence insiste en que la fábrica de Pontevedra crea 5.100 puestos de trabajo directos e indirectos y destacan que durante la pandemia no solo mantuvo su actividad sino que generó empleo.