Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pontevedra rejuvenece: más de una veintena de edificios rehabilitados al año

Crece la preocupación por la eficiencia energética, que experimenta un incremento del 13% en licencias de obra | Uno de cada dos edificios se construyó hace más de 50 años

Un andamio cubre un edificio en el centro de Pontevedra en el que se acometió una renovación de la fachada.

Un andamio cubre un edificio en el centro de Pontevedra en el que se acometió una renovación de la fachada. GUSTAVO SANTOS

La rehabilitación de edificios en materia de eficiencia energética se encuentra en auge en la ciudad de Pontevedra que, a pesar de tener un parque de vivienda especialmente envejecido, rejuvenece cada año. En los últimos cinco, el Gobierno local otorgó 121 licencias de obra para la mejora de inmuebles que buscan acabar con la pobreza energética: aquellos hogares que no son capaces de mantener una temperatura adecuada en el interior de su vivienda, aún destinando una cantidad elevada de sus ingresos a pagar facturas energéticas, o bien en los que sus inquilinos no son capaces de hacer frente al pago de las mismas.

Según el último informe publicado este invierno por el Ministerio para la Transición Ecológica, en el año 2019 el número de habitantes con problemas para mantener una temperatura adecuada en el interior de su hogar ascendió a los 3,5 millones de personas en España, mientras que un 6,6% de la población pagó con algún retraso las facturas de los suministros. Se trata de unas cifras que, aunque preocupantes, han ido en descenso cada año en Galicia. Así, en la comunidad gallega el porcentaje de personas en situación de temperatura inadecuada en sus hogares pasó del 9,1% en el 2016 al 6% en el 2019; un periodo de tiempo en el que Pontevedra ha acometido una importante inversión en materia de rehabilitación de su parque de vivienda.

Desde el 2016, en la Boa Vila se superan la veintena de licencias de obra otorgadas para realizar mejoras en los edificios en relación a la eficiencia energética. En los últimos cinco años, 121 edificios recibieron el visto bueno del Gobierno local para realizar cambios en sus sistemas de aislamiento. El más común es el denominado sistema SATE, utilizado para aislar térmica y acústicamente una fachada por su exterior y que tiene un acabado pintado. Otro de los más implementados es el llamado sistema de fachada ventilada, que fija paneles aislantes sobre el inmueble con un acabado metálico, cerámico o pétreo. También hay licencias que se solicitaron específicamente para cubiertas, en las que se instalan paneles aislantes térmicos que mejoran la envolvente del edificio.

En lo que respecta al último año, con independencia del sistema empleado para paliar las deficiencias energéticas del parque de vivienda, las licencias de obra se vieron incluso incrementadas. En el año de la pandemia, con los diferentes confinamientos domiciliarios que pusieron de manifiesto las necesidades en materia de habitabilidad, hubo un aumento del 13% en las solicitudes, hasta un total de 26 de licencias.

Con todo, todavía son muchos los inmuebles desactualizados en lo relativo a la eficiencia energética, pues más de la mitad de los edificios construidos son anteriores al año 1971. Según los datos del Instituto Galego de Estatística, en el censo de edificios de Pontevedra hay un total de 11.680 edificaciones. De ellas, el 49,56% fueron construidas antes del 1971, es decir, uno de cada dos edificios en la Boa Vila llega por lo menos, al medio centenar de años.

Reducción de emisiones

Junto a la reducción de la pobreza energética para las familias, uno de los objetivos que persiguen las instituciones al incentivar este tipo de rehabilitaciones es el de reducir las emisiones de CO2. Según los datos de la ONU, para el año 2050 cerca del 70% de la población mundial vivirá en áreas urbanas en las que se concentran el mayor porcentaje de consumo de engreía y emisiones de gases. Por ello, en la Hoja de Ruta de la Energía para el 2050 de la Comisión Europea se busca aumentar en estos entornos la descarbonización y, según recoge el Building Performance Institute Europe, bajo los escenarios de rehabilitación energética más intensiva se podría alcanzar una reducción de emisiones de CO2 por encima del 90%.

Compartir el artículo

stats