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Mariscadoras de San Telmo en “pie de guerra” por el cierre de la actividad

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Clamor en Poio por el cierre del marisqueo Gustavo Santos

Las fuertes lluvias con grandes cantidades de agua están afectando a la salinidad del agua, lo que ha llevado al cierre preventivo del marisqueo por parte de las tres cofradías de la ría, lo que está llevando a enfrentamientos en el sector. De hecho, una representación de las mariscadoras de San Telmo se concentraron ayer en A Seca para protestar contra este cierre y buscar una solución.

Marina Alvariña, una de las mariscadoras defiende que el problema no es tal: “Nosotros no tenemos mortandad, trabajamos en un plan conjunto y si dos dicen que no la otra cofradía no puede hacer lo contrario. El sábado la agrupación recorrió nuestras playas y no tenemos mortandad, pedimos que nuestra agrupación nos defienda ante las demás. Es un plan conjunto y podemos trabajar en todas las playas, los de Placeres podrían venir aquí”, señala como solución. “Solicitamos el informe técnico y la agrupación no nos lo facilitó. No entendemos qué prevención quieren tomar nuestras agrupaciones, hay muchas familias que viven solo del marisqueo y la situación es complicada”, apunta Alvariña. Alrededor de medio centenar de trabajadores se reunieron en la mañana de ayer después quejándose de que perderán cinco días de trabajo cuando los precios son muy buenos y habría que aprovechar la demanda.

En este sentido la patrona de la Cofradía de Lourizán, Carmen Vázquez, deja claro que estos días de trabajo no se perderán. “Trabajar queremos todos. Aquí no se está perdiendo nada porque se va a recuperar en otros días o en aumento de cuotas. No son perdidos. No vamos a sacrificar un banco porque digan que no hay mortandad sabiendo que la ría tiene baja salinidad”, apunta Vázquez.

La patrona explica que por las lluvias y la baja salinidad se detectó mortandad en los bancos marisqueros. “Yo hablo de Lourizán, no sé la realidad de otras zonas. Aquí se detectó bastante mortandad y con almeja débil. El consejo de la asistencia técnica a través del biólogo era parar para recuperar la salinidad. Porque si se mueve el sustrato marisqueando se produce más mortandad y puede ser perjudicial para las próximas campañas. Las decisiones se hacen conjuntamente para todo. Si se cierra solo una zona y todos vamos a otra zona y se detecta mortandad al final ¿Quién tendrá la culpa? Se cerró un día, pero la situación no mejora y no se ha abierto por la gran cantidad de agua caída y el mar de fondo”, aclara señalando que la situación se podría expandir a toda la ría. Por último, Vázquez recuerda que hay más de 400 mariscadoras y las cofradías deben velar por todas, y no solo por un sector. Mientras, esperan que la situación mejore y puedan abrir cuanto antes.

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