El uso “irregular” de vacunas para proteger a los profesionales sanitarios del CHOP obligó ayer al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, a prometer que se intensificarán los controles para garantizar que los primeros en recibirla sean aquellos que tienen “relación directa con los pacientes”. La noticia ha provocado un profundo malestar de los trabajadores y la ciudadanía, así como crispación política.

El presidente autonómico se pronunció después de que el pasado jueves el gerente del área sanitaria, José Ramón Gómez Fernández, reconociese que se había vacunado “por error” a 17 profesionales en el área a los que no les correspondía por no estar en primera línea de lucha contra el COVID. Se habla de informáticos, pero también de personal de cocina y de cita previa.

Pese a que Gómez Fernández restó importancia a esta irregularidad, asegurando que solo suponía un 0,6% del total de profesionales vacunados hasta el momento, fuentes de los trabajadores alertan de que la cifra podría ser mucho mayor.

De igual modo, Núñez Feijóo se remitió a las explicaciones dadas por el gerente y admitió que al haber más de 40.000 personas trabajando en el Sergas, “a veces se puede producir algún error como el que se produjo”.

Los diferentes partidos políticos pidieron explicaciones a la Xunta y le pidieron que rectifique, también exigieron la comparecencia del conselleiro de Sanidade.

El secretario xeral del PSdeG, Gonzalo Caballero, reclamó ayer que es necesario que el máximo responsable de Sanidade informe en el Parlamento gallego del uso irregular de las vacunas. “Los responsables del área sanitaria están evitando explicar con claridad qué es lo que ocurrió en los centros hospitalarios de Pontevedra en los que se administraron vacunas a personas que no estaban en los protocolos establecidos”, dijo.

Por su parte, el BNG registró una batería de iniciativas en el Parlamento gallego para instar a la Xunta a incorporar en el plan de vacunación COVID a los celadores, ya que este grupo de profesionales, tal y como adelantó FARO, se quedó excluido en la administración de la vacuna en el Hospital Montecelo por un “error administrativo”. La portavoz nacionalista de Sanidad, Montserrat Prado, advierte de que los celadores forman parte del grupo de profesionales sanitarios que trabajan en primera líneas y que, por tanto, “tienen mayor riesgo de exposición por llevar a cabo actividades de atención directa de pacientes con coronavirus, igual que el resto de colectivos que sí fueron vacunados”.

Solo 4 trabajan en Montecelo

Prado recuerda que durante los cuatro días en los que se administraron vacunas, únicamente se incluyó a 24 celadores de los alrededor de 350 que trabajan entre los Hospitales Provincial y Montecelo. A mayores, de esos 24 vacunados, solo 4 trabajan en el hospital de referencia contra el COVID, Montecelo. Según pudo saber FARO, esto se debió a que se traspapeló el listado con el resto de profesionales de esta categoría porque son rotatorios entre plantas.

También desde Ciudadanos se exigió a la Xunta explicaciones. “No es un error admisible”, señala la coordiandora de la formación naranja en Galicia, Beatriz Pino. “Exigimos explicaciones y que se depuren todas las responsabilidades”, incide.

“Si se colapsa la Atención Primaria se va a dilatar el plan de vacunación, por eso necesitamos una autopista sanitaria para llegar al mayor número de personas lo antes posible”, apunta.

Sin saber si están en la lista

Uno de los colectivos más afectados son los celadores, pero también se han quedado sin vacunar enfermeras y auxiliares de enfermería de primera línea. Una enfermera eventual del Hospital Montecelo de la planta COVID asegura a FARO que continúa sin recibir la primera dosis y sin noticias de si ha sido incluida en la lista para la próxima semana, cuando previsiblemente se recuperará el proceso, paralizado ahora por falta de vacunas en el CHOP.

Empeoramiento con casi 100 hospitalizados y un fallecido más

Casi cien hospitalizados por COVID-19 registra el área sanitaria de Pontevedra y O Salnés. Los hospitales se resienten con el ascenso de casos activos, que ayer marcó un nuevo techo histórico y se situaron en 1.485. Además, se registró un nuevo fallecido, un hombre de 74 años con patologías previas. Según el Sergas, hay 97 personas ingresadas, de las cuales la mayoría están en planta, 83. Se reparten del siguiente modo: 64 en el Hospital Montecelo, 11 en el QuirónSalud Miguel Domínguez y otros 8 en el Hospital do Salnés. Por otro lado, los 14 restantes son personas que requieren de cuidados intensivos y están en la UCI. En las últimas horas se detectaron en el área sanitaria 161 nuevos contagios, de los que 138 se confirmaron a través de las 1.368 PCR efectuadas. Con ellas, el acumulado desde marzo de estas pruebas asciende a 129.727. En el municipio de Pontevedra hay 324 casos activos y en el de Poio, el que peor situación pasa en el área, son 291. En Sanxenxo también aumentan los casos hasta los 75, mientras que en Marín son 69. El cómputo acumulado de infectados por coronavirus sumó ayer 8.690 personas, de las que 7.112 (+48) se han curado. Las víctimas mortales siguen aumentando casi a diario, hasta ayer son 97, la mayoría con patologías previas y de una edad media superior a los 70 años.

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La situación en los centros educativos de Pontevedra y O Salnés se recrudece: 280 casos y 13 aulas cerradas

La situación en los centros educativos no universitarios del área sanitaria ha empeorado notablemente y es un fiel reflejo de la situación por la que pasan las comarcas de Pontevedra y O Salnés. En total, y según la información facilitada por Sanidade, Educación y Política Social, hay 280 casos, tanto de alumnado como de profesorado y trabajadores, y un total de 13 aulas cerradas por el momento. Destaca especialmente el municipio de Poio, el punto “rojo” de la pandemia en el área. Solamente en este municipio hay siete centros afectados y 51 casos COVID. En el CEIP de Viñas son 15, mientras que en el IES de Poio hay 14. Por su parte, en el CEIP de Lourido hay ocho positivos y en el CPR Sek-Atlántico, siete. El CEIP Isidora Riestra cuenta con 3 enfermos, así como el CEIP de Chandelas. En cuanto a la Escola Infantil de Poio, registra un caso. Respecto al municipio capitalino ya tiene 31 centros afectados y cinco aulas cerradas. El que mayor número de casos registra es el CEIP Álvarez Limeses, con ocho positivos. En este colegio céntrico de Pontevedra ya se ha procedido a cerrar dos aulas y a confinar a sus alumnos. Y en el CEIP Praza de Barcelos procedieron a cerrar ayer dos aulas porque se confirmaron los positivos de dos profesores de Infantil y Primaria. Sin embargo, hay centros que presentan más casos, como el CPR Sagrado Corazón de Jesús, con siete, o el CEIP A Xunqueira I, los IES A Xunqueira I y II, el IES Sánchez Cantón, todos con seis casos cada uno. En el CPR Los Sauces tienen cinco positivos y en el resto de centros afectados, cuatro o menos. En cuanto a Sanxenxo, destaca el CEIP Cruceiro, con 13 casos.