El último pleno municipal del año terminó en bronca. El Partido Popular acusó al gobierno local (BNG-PSOE) de actuar de mala fe para impedir que se debatan sus propuestas, perpetrando “un atropello democrático” y el alcalde, Miguel Lores, interrumpió al portavoz popular, Rafael Domínguez, para responder que “aquí se debate todo; cuando no se debatía era cuando gobernaba el Partido Popular, pero desde que gobierno yo aquí se debate todo”, aseveró, visiblemente molesto.

El desencadenante de la última bronca del año en pleno fue una moción del PP, referida a los presupuestos generales del Estado para Pontevedra, a la que los grupos del gobierno local presentaron una enmienda en la que se incorporaba el debate sobre las cuentas de la Xunta. Los populares querían reclamar al Gobierno central un “incremento significativo” de la inversión en Pontevedra y el bipartito quiso introducir la misma demanda para la Xunta, modificando de forma significativa el texto original.

Rafael Domínguez denunció que el gobierno bipartito impedía que se trate su moción, al presentar al debate una enmienda que modificaba el sentido de su propuesta, además de no permitir a los populares la posibilidad de aceptar o no dicha enmienda antes de debatirla en el pleno. Una enmienda en la que “de 181 palabras que tiene la propuesta ustedes respetan 20”, apuntó Domínguez.

Tras un intercambio de pareceres entre el alcalde y el portavoz del PP sobre quien impide o no que se debatan los asuntos en los plenos, el popular optó por retirar la moción. Antes invitó a BNG y PSOE a debatir por separado los presupuestos del Estado y de la Xunta, en dos mociones distintas. Opción que no fue aceptado por el gobierno local.

Pero antes de concluir el debate, con la retirada de la moción, intervino como portavoz del BNG el concejal César Mosquera, quien tampoco ahorró reproches para el líder de la oposición. “¿Cómo se califica que usted cuando anuncia la moción diga que está dispuesto a transaccionar con los demás grupos y ahora nos venga con que si se modifica el texto es un atentado democrático? ¿Cómo se califica eso, de cantamañanas?”, dijo Mosquera. “A ustedes, todo lo que sea beneficiar a Pontevedra les parece mal”, añadió el nacionalista.

Para Domínguez, el bipartito no quiso debatir las cuentas del Estado y de la Xunta por separado porque los del Gobierno central “son los peores presupuestos del PSOE de los últimos años” y, en lo que toca al BNG, “Ana Pontón hizo el ridículo y admitió que eran mucho mejores los presupuestos de Mariano Rajoy”.

En este último pleno del año se aprobó también la supresión del Organismo autónomo Pazo de Congresos e Exposicións con “falta de respeto a los trabajadores, que se enteraron por la prensa”, dijo el PP, y se rechazó la moción de los populares que pedía más compromiso social y un incremento del 10% del presupuesto municipal para servicios sociales. BNG y PSOE votaron en contra porque, según dijo la nacionalista Anabel Gulías “Servicios Sociales es algo transversal que debe venir de todos los departamentos municipales, no lo entendemos como una cuestión caritativa”.