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El plan de vacunación en el área sanitaria tiene previsto llegar a 1.884 personas en siete días

Son los usuarios y trabajadores de las residencias en la comarca | Un total de doce equipos, compuestos por dos enfermeras cada uno, están ya listos para iniciar el proceso que comienza hoy en un geriátrico de Vilagarcía

Realización de pruebas PCR en el COVIDauto del hospital Provincial de Pontevedra. |   // RAFA VÁZQUEZ

Realización de pruebas PCR en el COVIDauto del hospital Provincial de Pontevedra. | // RAFA VÁZQUEZ

El área sanitaria de Pontevedra y O Salnés tiene todo preparado para iniciar hoy el plan de vacunación contra el COVID-19. Lo hará en el hogar residencial Servisenior de Vilagarcía, utilizando parte de las 350 dosis que quedaran de reserva de la primera partida destinada a Galicia y que permitieron iniciar la campaña de vacunación el pasado domingo en la residencia compostelana Porta do Camiño. Se repartirán entre siete centros de toda Galicia.

El resto de la campaña se retomará en cuanto llegue el segundo cargamento de vacunas que preveía suministrar a Galicia el Gobierno central. Estaba pevisto que fuera mañana, pero tras el retraso en el reparto ocasionado por una “incidencia logística” que ha sufrido el laboratorio Pfizer-BioNTech en la entrega de la vacuna a siete países, entre ellos España, se prevé que pueda ser el miércoles cuando finalmente se comiencen a inocular las vacunas al resto de los usuarios y trabajadores de las residencias en la comarca.

Este retraso también alterará, previsiblemente, el calendario previsto inicialmente por el Sergas para inocular la vacuna a un total de 1.884 personas en esta primera parte de la primera fase de la vacunación. Se trata del conjunto de internos y trabajadores de las residencias el área sanitaria. El plan del Sergas es que estas vacunas, que hay que recordar que son voluntarias, se inyecten a toda esta población diana en siete días. Con todo, estaba previsto que no fueran seguidos, sino que se irán alternando entre semanas. Inicialmente estaba previsto que en una primera tanda los días 29 y 30 recibieran la primera dosis de la vacuna 695 personas, entre el 5, el 7 y 8 de enero de otras 708 y finalmente el 12 y el 13 se finalizaría con esta primera fase el 12 y el 13 de enero, inmunizando así a una parte de la población que preocupa y mucho como son los internos en geriátricos y sus cuidadores.Con todo, se trata de un calendario sujeto al suministro de las vacunas y que se barajaba hace unos días, por lo que puede sufrir alteraciones.

A la espera de ver como este retraso en el reparto de las vacunas afecta a los planes del Sergas, la estructura y el dispositivo está ya listo para entrar en funcionamiento ya mismo. Están dispuestos un total de 12 equipos de vacunación distribuidos por todo el área sanitaria. Se trata de ocho para la zona de Pontevedra y cuatro para O Salnés. Los equipos están compuestos por personal de los centros de salud de San Roque de Vilagarcía (cuatro de ellos), dos del de Caldas, cuatro del Virgen Peregrina y dos de A Parda (ambos en Pontevedra).

Según explican fuentes sindicales, ha habido un gran número de profesionales del sector de la enfermería que se han presentado voluntarias para participar en un proceso de vacunación histórico y que significa el principio del fin de la pandemia. No obstante, se señala que se han tenido en cuenta los perfiles de aquellas profesionales de la enfermería que tenían más experiencia por su participación en otras campañas de vacunación como puede ser el caso de la gripe. “Al final, estamos ante un proceso que va a ser bastante parecido”, indican.

Con todo, las profesionales que integran estos equipos de vacunación han recibido formación especial en los últimos días sobre esta vacuna en concreto que van a inocular a sus pacientes y sus posibles efectos secundarios que, se insiste, “pueden ser, si es que los hay, similares a los que conlleva la inoculación de cualquier otra vacuna”.

En cualquier caso, estos equipos de vacunación cuentan con un teléfono móvil corporativo y están coordinados con el 061 por si pudiera surgir cualquier contratiempo.

También están equipados con un portátil para registrar a todas las personas que vayan siendo vacunadas en esta primera ronda de la fase inicial del proceso.

Y es que esta primera fase de vacunación, tras comenzar con los internos en las residencias y los trabajadores, debería incluir más tarde a unos tres mil trabajadores sanitarios que están en primera línea luchando contra el COVID-19 en los centros hospitalarios gallegos, según anunció en su día la propia Xunta. Más adelante, en esta misma primera fase deberían entrar también, según lo detallado por el Ministerio de Sanidad, el resto del personal sanitario y sociosanitario y finalmente los mayores que son grandes dependientes no institucionalizados. Esta primera fase no se completaría hasta marzo, aproximadamente.

A partir de ahí se espera que la vacuna llegue al resto de la población, primero a los mayores de 64 años, personas de riesgo, sectores esenciales, docentes y personal que trabaja en entornos cerrados y finalmente hacia el verano a la población en general.

El número de casos activos baja pero aumenta en cinco enfermos el número de pacientes ingresados por COVID

La primera semana de las fiestas navideñas finalizó con sensaciones encontradas en el área sanitaria de Pontevedra. Por un lado los casos activos de COVID-19 arrojaron ayer lunes un nuevo descenso, mientras que los ingresos hospitalarios siguen creciendo. El balance diario ofrecido por el Sergas (con datos recogidos hasta el domingo a las 18 horas) notifica 866 infectados por el virus, 30 menos que en la jornada anterior. El dato es positivo: hay que retroceder dos semanas para toparse con un similar. El contrapunto lo ponen los ingresos hospitalarios, con 5 enfermos más en las últimas horas hasta los 61. La situación no ha experimentado cambios en la UCI, que mantiene once pacientes, pero sí en planta, con 50 positivos. El grueso se halla internado entre Montecelo y Provincial, con 36 personas, mientras que el Hospital de O Salnés asiste a 14. Los once pacientes de la Unidad de Críticos pone al límite de capacidad a la UCI y ya se han habilitado nuevos espacios para aumentar la capacidad de asistencia a este tipo de pacientes. Una vez más, las altas neutralizan los nuevos positivos. El área sanitaria prescribió ayer 67 altas a pacientes, frente a los 37 nuevos contagios diagnosticados. De ellos, 33 se detectaron entre las 742 PCR realizadas. Los datos acumulados desde el inicio de la pandemia en el área ascienden a 6.819 afectados por el COVID-19, de los 5.879 se han recuperado y otros 77 han fallecido.

Sigue el goteo de positivos en Barro y el descenso en Pontevedra

En cuanto a los distintos concellos del área de Pontevedra, la evolución sigue siendo buena en la capital en donde el número de casos activos volvió a bajar ayer de forma considerable con ocho menos respecto a la jornada anterior, fijando el número de pacientes COVID en la ciudad en un total de 171. También Sanxenxo sigue con la tendencia a la baja, con cuatro menos y 47 positivos en total. Marín también mostraba descensos en los últimos días, pero ayer volvió a subir en uno el número de casos activos, con un total de 39. En los últimos días había dos concellos en el área de Pontevedra que preocupaban como eran Poio y Barro. El primero rompió ayer su trayectoria al alza y restó un caso quedando en un total de 54 personas diagnosticadas con COVID. Por contra, en Barro continúa el goteo de nuevos casos asociados a cuatro brotes distinto que tienen, en su mayoría, origen en reuniones sociales o familiares. Ayer sumaron un nuevo positivo más y ya son 30 en este municipio. En cuanto a las residencias de la comarca, ayer la de Vilaboa retiró de su lista de positivos a dos usuarios que superaron la enfermedad. Actualmente son ocho los internos que se mantienen como positivos por COVID-19. En la otra residencia afectada en Pontevedra, Soremay, el número de casos activos es de tan solo dos. Permanecen positivos 10 trabajadores de Vilaboa y 4 de Soremay.

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