La Xunta de Goberno Local acordó ayer instar a la Xunta a ejecutar una orden de demolición pendiente en unas obras ejecutadas sin licencia en Desguaces Outón, situado en Vilafranca-Marcón.

A pesar de que desde el 2006 la Consellería determinó la ilegalidad de las obras en dicho desguace, la situación apenas ha cambiado en el lugar para disgusto de los vecinos, que mostraron al Concello su malestar por la acumulación de residuos.

Según informó la portavoz del Gobierno local, Anabel Gulías, el Concello detectó en 2004 que se estaban ejecutando obras en ese desguace sin que la empresa tuviese permiso para ellas. Al tratarse de suelo rústico, la competencia pertenece al Gobierno autonómico que, dos años después, determinó su ilegalidad obligando a la demolición y reposición de la legalidad.

Entre el 2008 y el 2011 la Xunta desestimó dos recursos por parte de la empresa. Ahora el Concello pide que se ejecute dicha orden.