Primeras imágenes de clientes consumiendo en bares, cafeterías y restaurantes en el día de hoy, en el que después de un mes se permitió la reapertura de la hostelería en los municipios gallegos afectados por las restricciones. En los de Pontevedra, Marín, Sanxenxo y Poio solo pueden ofrecer consumiciones en sus terrazas al 50 por cien y con un horario máximo de las cinco de la tarde.

Como es lógico, solamente se animaron a abrir los negocios que cuentan con mesas en exterior, ya que en interior, por el momento, está prohibido el consumo. Respecto a los restaurantes, muchos de ellos continúan con el servicio a domicilio, con la particularidad de que ahora han añadido también el servicio de las mesas fuera.

Está claro que los pontevedreses tienen ganas de bares, puesto que en las terrazas de la Boa Vila a determinadas horas se hizo difícil encontrar mesas libres. A ello hay que unir que con esta desescalada se permite el contacto con no convivientes, en un número máximo de cuatro personas.

Se mantiene, eso sí, el perímetro en los municipios con mayor riesgo. En la comarca pontevedresa esa área incluye a Pontevedra, Marín y Poio, mientras que en O Salnés, a Sanxenxo y O Grove. Al igual que en el resto de Galicia, prevalece el toque de queda de las 23 horas.