“Los presupuestos de la Xunta son históricos porque son la historia de siempre”, afirmó la portavoz del grupo municipal del BNG de Pontevedra, Carme da Silva, asegurando que en los presupuestos autonómicos de 2021 se recogen “las mismas partidas que en los de 2020 y años anteriores” y que quedan “sistemáticamente sin ejecutar”. El saneamiento de la ría, Montecelo, la residencia de la tercera edad o la variante de Alba, son los proyectos reiteradamente reflejados en los presupuestos de la Xunta para su “no ejecución”, lamentó la nacionalista.

Aludiendo a la calificación de “presupuestos históricos” que hizo el Partido Popular de estas cuentas, la portavoz del BNG afirmó que “lo único histórico que tienen los presupuestos es que son la historia de siempre, las mismas partidas que se incluyen año tras año, y que no se ejecutan”.

Así, respecto a la partida presupuestaria para Montecelo, aseguró que está incluida “euro arriba euro abajo, con la misma cantidad en los presupuestos del año pasado”. Igual ocurre con el saneamiento de la ría, que “siempre es la inversión más importante de los presupuestos y no se ejecuta”; u otros proyectos que “sistemáticamente se van repitiendo, bien en partidas genéricas o en partidas como la variante de Alba, que aparece nuevamente en los presupuestos después de que hubiese una voluntad del PP y de la Xunta de no ejecutarla”, afirma Da Silva.

“Los presupuestos de la Xunta pueden cuantificarlos en los millones que quieran, pero lo cierto es que ejercicio tras ejercicio esas partidas se quedan sin ejecutar”, por lo que la concejala nacionalista apuntó que “lo único que esperamos es que algo ejecuten esta vez”.

Da Silva también se refirió a la valoración realizada por el PP, explicando que le resultó “llamativo” que los “consideren un compromiso y un ejemplo firme de la alianza que Feijóo tiene con los pontevedreses y la muestra de una legislatura histórica” porque, insistió “el único problema es que esta calificación de legislatura histórica y de presupuestos históricos es sobre los presupuestos de 2020 que ahora finaliza”.

Hizo hincapié en que “no puede ser es que año tras año se califiquen de históricos unos presupuestos que están elaborados para su no ejecución” y afirmó que “son presupuestos porque es evidente que son unos supuestos previos, que incluyen una serie de partidas que después no se ejecutan” y aseguró que “echamos en falta un compromiso real y voluntad política para ejecutarlos”.

Enmiendas

También avanzó que el BNG presentará una enmienda a la totalidad en el Parlamento “no solo por las partidas de Pontevedra sino por el total de los presupuestos, en un año en el que tenemos que hacer frente a decisiones económicas que van a afectar al futuro de Galicia no solo en el próximo ejercicio sino también en el siguiente”.

En el debate parlamentario de las cuentas también se presentarán enmiendas parciales a determinadas cuestiones.

Son “clientelares, partidistas”, para la Diputación

La presidenta de la Diputación, Carmela Silva, rechazó los presupuestos de la Xunta, entre otros motivos por “falta de ambición” y por repetir partidas de otros años, entre las que citó la del Gran Montecelo, “en previsión desde 2009”, recordó. Silva aludió también a inversiones “necesarias pero postergadas” como el dragado del Lérez, o la variante de Alba y calificó de insuficiente la partida asignada al saneamiento de la ría. “Vamos peregrinando por esta obra año tras año”, dijo Carmela Silva. La presidenta provincial lamentó que la Xunta elabore las cuentas con criterios “clientelares, partidistas, de amiguismo”, que “castigue a los pequeños concellos no gobernados por el PP”. Criticó además que no plantean el modelo de transformación por el que apuestan todas las administraciones, una transformación social y medioambiental –explicó– que no se refleja en las cuentas de la Xunta. Son, dijo, unos presupuestos que se van repitiendo desde hace once años. “No solo son malos sino que además se ceban negativamente con la administración local y su poder transformador; la Xunta le tiene inquina al municipalismo”, entiende Silva, y así apuntó que el Fondo de Cooperación Local se queda congelado con 127 millones de euros para los concellos, pese a sus gastos frente a la pandemia.