La Xunta confía en poder abrir “algunos territorios” y su hostelería en el mes de diciembre en caso de que continúe bajando la incidencia total del Covid. Esa mejoría implicaría, además, que se descarte un confinamiento domiciliario “con carácter general”.

“En el balance completo de Galicia, tenemos menos personas afectadas por el virus hoy que las que teníamos hace siete o diez días. Llegamos a tener más de 10.000 personas a finales del mes de octubre y hoy estamos en alrededor de 8.000”, dijo Alberto Núñez Feijoo ayer en Pontevedra, donde participó en una visita a las obras del futuro albergue de Cáritas para transeúntes en la calle Joaquín Costa.

“Albergamos esa esperanza, pero no podemos asegurarlo. Si esta semana y la próxima las cosas van como en las últimas, algunos territorios que hoy están perimetralmente cerrados y su hostelería podrían abrir, tanto ésta como su ámbito territorial. Pero vamos a seguir trabajándolo con la mayor prudencia y rigor posibles”, insistió en todo caso.

“La salud es un bien prioritario para cualquier administración pública como lo es para cualquier ciudadano y nos vamos a guiar exclusivamente por datos epidemiológicos y clínicos. Las cosas están mejor, pero no están suficientemente bien como para poder dar ninguna confirmación de lo que vamos a hacer. En una pandemia como esta hacer previsiones a diez días vista es un poco impropio y un poco irresponsable”, añadió.

Empeoramiento en el CHOP

Respecto a la situación del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés, que no está teniendo precisamente una buena evolución y donde los brotes se han multiplicado en las últimas semanas, Núñez Feijóo comparó esta zona, así como la de Vigo, con las de Ourense y Santiago. Consideró que en estas últimas las restricciones sanitarias comenzaron antes. “Ourense y Santiago llevan más de dos semanas de ventaja en restricciones respecto al resto de Galicia. En ellas las cosas van mejor y hay menos incidencia en los últimos 14 días y menos porcentaje de camas ocupadas, tanto en planta como en UCI”, dijo.

Otra explicación, tal y como apostilló, es que “debemos ser más conscientes de que la situación de la pandemia depende de los ciudadanos que vivimos en Galicia”. “Al final somos nosotros y nuestras actitudes las que marcan definitivamente que una comunidad baje más rápida o más lentamente. También es cierto que Galicia está en una de las mejores situaciones de España, de forma continuada y constante. Junto con Canarias somos la comunidad autónoma con menor presión asistencia”, matizó.

En todo caso, recordó que “eso tiene un coste, el del cierre de la hostelería”. En este sentido, deseó que comiencen a llegar a los afectados las ayudas, “las más cuantiosas que dio la Xunta de Galicia desde el inicio de la pandemia, casi cien millones de euros”.

Mejoría desde octubre

Sobre si el gobierno autonómico se plantea aplicar medidas más duras que el cierre perimetral, como el confinamiento domiciliario, Alberto Núñez Feijóo reconoció que la decisión más “dolorosa” había sido la relativa al cierre de la hostelería.

“Advertimos que en la segunda quincena del mes de octubre se duplicó el número de casos en Galicia. Pasamos de 4.500 a más de 9.000. Confirmamos que de seguir así se iba a producir la necesidad entre enero y febrero de un confinamiento de la población. Anticipamos en las primeras semanas de noviembre esa decisión para evitar ese confinamiento. Con los datos que tenemos ahora, la Xunta no prevé ningún tipo de confinamiento de la población gallega con carácter general. No podemos garantizarlo en algún territorio concreto o municipio”, dijo al respecto.

De cualquier modo, igual que sobre la reapertura de perímetros y de hostelería, subrayó que la situación puede cambiar en cuestión de semanas.

Lucha contra la exclusión

Núñez Feijóo aprovechó el acto en Cáritas de Pontevedra para anunciar que la Xunta contará el próximo año con 125 millones de euros para luchar contra la exclusión social, “la mayor cifra de la historia de la autonomía”.

Indicó que ante la pandemia, “que tensa las costuras de la red de protección social”, Galicia responde con ayudas como la Tarxeta Básica, de la que se benefician 11.000 familias con aportaciones económicas de hasta 300 euros al mes.

El nuevo albergue de San Javier de Pontevedra tendrá 26 plazas mixtas y contará con un centro de formación

Cáritas de Pontevedra contará con un nuevo albergue, el de San Javier, para transeúntes que está previsto que se inaugure en 2022. Tendrá plazas para 26 personas, 20 hombres y seis mujeres, y contará también con sala de estar, un pequeño banco de alimentos y zona de día para los servicios de calor y café. Esta nueva instalación sustituirá la que la organización católica tiene en funcionamiento en Monte Porreiro también con el nombre de San Javier. El director diocesano de Cáritas, Anuncio Mouriño, recibió ayer en el edificio, en la calle Joaquín Costa, al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y la conselleira de Política Social, Fabiola García, con motivo del inicio de las obras. Destacó que el importe total de esta primera fase es de 543.000 euros, de los cuales la Xunta de Galicia aportará 300.000. La idea, además, es que las instalaciones incluyan también un centro de formación, que se realizaría en la segunda fase. Para ésta, que rondará los 250.000 euros, pidió la colaboración de los ciudadanos pontevedreses, ya que la propia Cáritas aportará la mitad. “Si el pueblo de Pontevedra y sus instituciones ponen una mitad, nosotros nos comprometemos a poner la otra”, indicó. “Siempre fuimos escuchados en otras ocasiones y seguiremos luchando por los más desfavorecidos”, indicó Mouriño. Por su parte, el presidente del gobierno autonómico destacó que en materia de atención social las entidades, como Cáritas, y las administraciones deben caminar de la mano, una colaboración que definió como la “fórmula eficaz” para llegar a todos los rincones y estar al lado de las personas más vulnerables, como los usuarios de los albergues.