Cientos de personas afectadas por el cierre de la hostelería, uno de los sectores más tocados por la pandemia del Covid, se manifestaron ayer por el centro de Pontevedra para pedir a las diferentes administraciones públicas la exención de impuestos, así como ayudas reales y efectivas que les permitan salir del bache y no verse abocados a cerrar sus negocios.

Convocada por Hoempo (Hosteleros Empresarios de Pontevedra), la protesta contó con el apoyo de otros colectivos como la recién creada PAC (Plataforma de Afectados por el Covid), los vendedores ambulantes y proveedores, entre otros.

Afectados de Pontevedra, Marín y Poio fueron recorriendo diferentes calles y plazas y haciendo parada ante las sedes de las distintas instituciones: Concello de Pontevedra, Diputación Provincial, Xunta de Galicia y Subdelegación del Gobierno. Y lo hicieron así porque consideran que su situación no debe dejar indiferente a ninguna administración, “sobre todo teniendo en cuenta que la hostelería mueve muchísimos puestos de trabajo”, en palabras de Víctor Pampín, portavoz de Hoempo.

Además, la protesta incluyó una caravana de vehículos de reparto, con más de 80, circularon por las zonas permitidas al tráfico de Campolongo, Alameda y Beiramar.

Provistos con “atrezzo” como un ataúd para simbolizar la muerte de la hostelería y con numerosos participantes vestidos de negro y de viudos y viudas, la vistosa manifestación reiteró que tienen “ganas y necesidad” de trabajar, “porque nos ha costado mucho sacar adelante nuestros negocios”. “Son muchos años de trabajo para muchos de nosotros y si no abrimos vamos a tener que cerrar, nos van a obligar a hacerlo”, recordó Pampín.

Al Concello de Pontevedra le piden la eliminación de tasas, “porque no es normal que nos las sigan cobrando cuando ni consumimos suministros ni generamos basura”, así como la anulación de las de veladores para 2020 y 2021. En este sentido, ponen como ejemplo al Concello de Marín, “donde desde el confinamiento de marzo ya no les cobran las tasas de veladores”.

Además, al gobierno central le reclaman un ERTE único y que las ayudas lleguen antes y “en mejor estado, sin letra pequeña”, que impide que muchos de los afectados finalmente no se puedan acoger a ellas.

También reivindican a la Xunta que se repiense el cierre del sector, porque “somos la solución, no el problema” y a la Diputación Provincial que aporte su grano de arena, “porque es un gobierno con mucho dinero”.

La hostelería está cerrada en numerosas localidades gallegas, entrre ellas las principales de la comarca: Pontevedra, Marín, Poio, Sanxenxo y Vilagarcía, por las restricciones especiales impuestas desde la Xunta para frenar el Covid, que se mantendrán por lo menos hasta el próximo 4 de diciembre.