Una de las estancias interiores del convento. | // G.S.

Una vista del claustro. | // G.S.

El Concello de Pontevedra negocia la compra del convento de Santa Clara, propiedad de la orden religiosa de las Clarisas. El recinto cuenta con más 12.000 metros cuadrados de terreno, de los que 4.400 se corresponden con el inmueble y el resto es una hectárea de zona verde.

El concejal de Urbanismo y Patrimonio Histórico, Xaquín Moreda, anunció ayer la negociación, al parecer avanzada, y aseguró que el Concello es el único interesado en esta compra, que se gestiona a través de la Fundación Las Edades del Hombre, que administra el patrimonio cultural de la Iglesia. “Hay buena disposición por ambas partes”, afirmó el edil.

En los próximos días los técnicos de Urbanismo del Concello visitarán el inmueble y la finca que le rodea para hacer una valoración. Si bien el conjunto está protegido y forma parte del Catálogo do Patrimonio Cultural de Galicia, cuenta con una construcción añadida de los años sesenta, sobre la que el Concello tiene que comprobar su calificación patrimonial.

No está decidido el destino que tendrá el inmueble, pero el Ayuntamiento cuenta con garantías de que se podrá desacralizar para darle un uso civil.

Según explicó el concejal, el Concello de Pontevedra es “el único interlocutor sobre la mesa” que opta a esta compra. Xaquín Moreda aseguró que las negociaciones con la orden de las Clarisas están “en un punto en el que conseguimos una sintonía idónea para ambas partes”.

Moreda afirmó que esta posibilidad de compra supone “una gran noticia para Pontevedra” e indicó que “estamos ante unas negociaciones únicas, aprovechando una oportunidad temporal y única, y nuestra prioridad es abrir este espacio para la ciudad”.

Explicó además que, por una parte, las monjas de la orden de las Clarisas “nos transmitieron que ven con muy buenos ojos que el convento pase a manos del Concello para ponerlo a disposición del pueblo y que no se convierta en un elemento de especulación”; mientras que por otra parte, el Ayuntamiento “está en disposición de estudiar la manera de hacerse cargo de este edificio”.

En el marco de estas negociaciones, está previsto que en los próximos días técnicos municipales hagan una visita al convento “porque hay que revisar como está el edificio, la estructura, qué tipo de instalaciones tiene y como están, sobre todo para evitar sorpresas y poder hacer una valoración”.

Esta operación urbanística supondría, según Xaquín Moreda, “la compra de un edificio y de un terreno de más de una hectárea de superficie en pleno centro de la ciudad, que si lo ponemos a disposición de la población conformaría una zona de esparcimiento bastante importante”.

Moreda hizo hincapié en que disponer de este bien implicaría contar con un edificio de gran valor histórico en una ubicación óptima, cerca del río y pegado a la plaza de Barcelos, además de evitar la degradación del patrimonio cultural, “porque los edificios cuando se abandonan acaban arruinados”.

El concejal recordó que el Concello ya se había interesado por la compra de Santa Clara hace tres años, cuando se cerró el edificio, y que esta cuestión “estaba en las prioridades de este mandato”.

En este sentido, explicó que “estuvimos trabajando activamente en buscar nuevas vías de negociación”, de cara a conseguir poner este patrimonio a disposición de todos los pontevedreses.

El convento de clausura de Santa Clara cerró sus puertas en septiembre de 2017, después de que fracasase el intento de incrementar su comunidad religiosa. En ese momento en el cenobio vivían ya solamente tres religiosas, dos de ellas octogenarias, mientras que la tercera había cumplido no hacía mucho los 50 años.

Una de las prioridades del actual mandato municipal

Sobre el proceso de negociación de la compra del convento de Santa Clara, el concejal de Urbanismo, Xaquín Moreda, hizo referencia al ciclo de visitas al “Patrimonio Invisible”, en el que las 75 plazas que se habían ofertado para el Convento de Santa Clara quedaron agotadas en un minuto. “A raíz de aquellas visitas, muchas personas nos trasladaron sus solicitudes para que la huerta del convento se convirtiese en patrimonio del Concello y se pudiese entrar en ella” aseguró Xaquín Moreda. También a raíz de aquellas visitas, el Concello localizó a un interlocutor con el que avanzar en el diálogo y en las negociaciones de compra, la Fundación Las Edades del Hombre que gestiona el patrimonio de la Iglesia en Castilla y León, pero que excepcionalmente se está encargando de la venta del convento de la orden de las Clarisas en Pontevedra. La compra de este inmueble se ha convertido por ello en una de las prioridades para este mandato municipal, una vez que el convento fue desocupado en 2017 por la orden religiosa, poniendo fin a una etapa de la historia de Pontevedra de más de 700 años, ya que el monumento original se remonta al siglo XIII. Hasta el momento de su cierre, la comunidad pontevedresa llevaba bastante tiempo intentando mejorar la situación del convento un recinto de más de una hectárea en el que en los últimos años solo vivían tres religiosas.

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