El Concello de Caldas de Reis acaba de finalizar las obras de ampliación del cementerio municipal ubicado en el lugar de Eirín,en la parroquia de Santa María. Una ampliación que ha supuesto la construcción de 30 nuevos nichos y 10 columbarios, una opción, cada vez más demandada por la ciudadanía ante el aumento de las incineraciones.

Esta ampliación se llevó a cabo tras determinar la demanda existente para el camposanto, según el Concello. El proyecto solventarán en gran medida los problemas de capacidad que padecía actualmente. Se trata de unas obras que fueron ejecutadas por Granitos San Clemente S. L. y tuvieron un presupuesto total de 47.158 euros.

El Concello acometió esta obra tras evaluar detenidamente y en detalla la necesidad de espacios en el cementerio. El alcalde, Juan Manuel Rey, supervisó las obras ya finalizadas y señaló que “es la tercera ampliación que se realiza en el cementerio en los últimos años” adelantando que “probablemente el año próximo tratemos de ampliarlo todavía más”. Asimismo, informó que los vecinos ya pueden solicitar en el Concello la concesión de los nuevos nichos y de los columbarios para cenizas.

El regidor estuvo acompañado por el concejal de Obras, Manuel González, quien explicó que “este era un proyecto pendiente desde hace algún tiempo que ahora se materializa para dar respuesta a las demandas vecinales”.

Dispositivo Día de Difuntos

Por otra parte, el Concello informó ayer que la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil, junto con los servicios de Obras y Limpieza desarrollará en los próximos días trabajos especiales de limpieza y desinfección en los camposantos municipales con el objeto de garantizar la máxima seguridad de los vecinos ante la Covid-19 en las jornadas de Difuntos y Todos los Santos.

Asímismo, la Policía Local se encargará de vigilar y facer cumplir los protocolos de prevención establecidos por la Dirección Xeral de Sanidade de la Xunta para estas jornadas. El concello solicita la máxima responsabilidad y prudencia a los vecinos teniendo en cuenta que muchos de los visitantes a los cementerios son personas de riesgo. El protocolo establece evitar el contacto físico y mantener la distancia de 1,5 metros además de no incumplir las limitaciones de agrupaciones de personas (más 4 del mismo grupo familiar) y el uso de mascarilla. La visita no debe superar los 30 minutos.