La Concellería de Promoción Económica ha tomado la decisión de aplazar Pontedetapas, una de las citas de referencia de la hostelería local, hasta “pasadas las celebraciones de la próxima Navidad”, según la primera estimación del departamento que encabeza la edil Yoya Blanco.

Éste señala que la decisión responde a “la complicada situación sanitaria que estamos atravesando” y la señala como “un pequeño paso atrás para coger ánimo” y diseñar una propuesta para la próxima edición “que será muy potente y, sobre todo más necesaria que nunca, coincidiendo con un período en el que tradicionalmente la hostelería de la ciudad ya suele sufrir un considerable bajónn de actividad”.

La decisión responde a "la compleja situación sanitaria"

El certamen gastronómico regresará tras la fiesta de Reyes, siempre según la previsión que ha hecho pública Blanco en la mañana de este martes, y lo hará “con fuerza” para que “cuando la pandemia esté controlada”, los pontevedreses y turistas “podamos disfrutar con calma de esas deliciosas tapas y los establecimientos de hostelería precisen más que nunca nuestro apoyo y solidaridad”.

La edil también avanza que la plataforma # PonteLovers y el colectivo de hosteleros “están trabajando en una iniciativa absolutamente novedosa, que se adapta como un guante a los cambios de costumbres que estamos viviendo y que permitirá extender este tipo de concursos a otros horarios menos habituales y la más establecimientos: el Pontealmorzo”.

“Hay cafeterías en Pontevedra que elaboran unos desayunos absolutamente adictivos -señala Yoya Blanco- y creo que no soy la única pontevedresa que disfruta tanto de tapear como de un buen desayuno”.

Se busca adelantar la cena a "horarios más europeos"

En este mismo sentido, la socialista constata que # PonteLovers también estudia poner en marcha una campaña para fomentar lo que denomina “el tempraneo” entre la clientela, es decir, indica Yoya Blanco “la adaptación de las costumbres de cena a un horario más europeo, de manera que las restricciones en la movilidad nocturna no cambien nuestra cultura gastronómica y no se resienta en restaurantes y otros negocios”.

“No se trata de algo tan nuevo para nosotros”, añade la concejala, ya que de lo que se trata es de promover la merienda-cena, “que es un concepto muy nuestro, tanto como para los británicos el ‘brunch’, y que yo particularmente llevo practicando desde que tengo uso de razón”. “En realidad”, concluye, “no es necesario que nos volvamos alemanes o suecos de repente, sino de optar por algo que forma parte de nuestra cultura gastronómica: la merienda-cena”.