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Juan Manuel Romero - Psicólogo

“La edad de inicio en alcohol y tabaco son los 14 años, como hace décadas”

Cruz Roja ofrece un seminario sobre adicciones para familias

El psicólogo Juan Manuel Romero, en su despacho

El psicólogo Juan Manuel Romero, en su despacho

El consumo de alcohol y otras drogas entre los más jóvenes centró un seminario “on line” para familias organizado por Cruz Roja. El encuentro virtual contó con la intervención del psicólogo pontevedrés Jaun Manuel Romero, que incidió en las claves para identificar los factores que pueden suponer un riesgo en este ámbito.

¿Cuál es el consumo que más preocupa en los adolescentes? ¿Alcohol o drogas?

– Hay que aclarar una cuestión antes de nada, que es que se tiende a diferenciar el alcohol de otras drogas cuando también lo es. Diferenciamos entre drogas legales y no legales. Las primeras son el tabaco y el alcohol, y las no legales el resto. Como son legales y están en el entorno social y familiar no se les presta mucha atención, pero son el primer paso, el primer peldaño para llegar a otras drogas mucho más dañinas.

Pese a todas las campañas concienciadoras, tabaco y alcohol siguen teniendo una imagen menos peligrosa que otras drogas...

– El hecho de ser legales se asocia a que no tienen riesgo. Lo mismo ocurre con otro tipo de comportamientos legales.

¿Dónde se inician los jóvenes en estas adicciones?

– Hay diferencias entre unos jóvenes y otros. La edad de inicio en el alcohol y el tabaco, por ejemplo, son los 14 años, mientras que en las otras drogas aumenta a los 15 años. Estamos hablando del segundo ciclo de la ESO y en Bachiller. Esto no quiere decir que todos los jóvenes se inicien a estas edades. Ocurre también con los que ya dan el salto a otras sustancias, que suelen ser niños y niñas con entornos menos estables. Cuando hay un entorno familiar seguro es menos probable que se inicien en otras drogas y se tarda más en consumir alcohol y tabaco.

Son edades muy similares a las de hace varias décadas...

– Sí lo son. En el caso de las relaciones sexuales sí que están empezando antes, pero en este tema de alcohol y otras drogas no hay variabilidad.

¿Son capaces los padres de detectar este inicio en el consumo?

– Por lo general, las madres y padres están atentos a las necesidades de sus hijos. Lo que ocurre a veces es que como ambos trabajan, los niños y niñas están mucho tiempo solos.

¿Se dan muchos casos de adicción seria?

– Normalmente son consumos esporádicos. El consumo habitual es más concentrado en poco tiempo en el fin de semana, a diferencia de lo que hacían los jóvenes hace años, que consumían menos cantidad y más espaciada en una noche. El patrón de consumo intensivo genera mayores problemas.

¿Cómo deben actuar los padres una vez confirmado ese consumo en los hijos?

– Las pautas educativas ya vienen de atrás. Los niños empiezan con otras adicciones: videojuegos, internet... El control de ese tipo de comportamientos va a influir en cómo se debe abordar después el consumo de alcohol y drogas. Tiene que haber unas normas. Si una familia no es consistente en los premios y castigos va a influir mucho en cómo puede solucionar este nuevo problema. Si no hay disciplina es más probable que el niño controle a sus padres que al revés.

¿Se echa en falta más información y formación en este tipo de cuestiones en los centros educativos?

– Sí, pero a nivel generalizado, no solo en alcohol y drogas, sino en todas las adicciones. Hoy en día se les exige mucho a los padres y madres y debería haber más trabajo en equipo entre ellos, los centros educativos y las instituciones.

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