Desde el comienzo de este 2020 y hasta el pasado 6 de septiembre, un total de 47 personas resultaron heridas en Galicia como consecuencia de cacerías y 7 fallecieron, "lo que evidencia que esta actividad está prácticamente fuera de control, siendo la cuarta comunidad por número de accidentes relacionados con la caza", expone la Asociación Animalista Libera!

En la provincia de Pontevedra han sido un total de 10 heridos de bala y un fallecimiento en el mismo periodo.

Ante esta información y en respuesta al Senador Carles Mulet (de Compromís) por parte del Gobierno central, la Asociación Animalista Libera ha reclamado un endurecimiento claro de la Ley de Caza de 2013, "una norma que siete años después carece del preceptivo decreto regulador y que adolece de graves fallos, como no desarrollar los controles de alcoholemia y otras sustancias estupefacientes con los límites legales para la práctica de la actividad", expone Libera.

Así, la formación animalista ha urgido el desarrollo de medidas legislativas adicionales para implementar el consumo cero de alcohol y drogas durante la práctica de la caza, el refuerzo de los exámenes psicotécnicos, con la obligación de realizarse varias veces en un mismo año, y un mayor grado de dificultad de los exámenes para obtener la licencia.

En este sentido Libera censura que una actividad que ha generado nueve fallecimientos en menos de un año "siga sin contar con los medios de inspección y vigilancia adecuados", tal y como vienen denunciando los agentes medioambientales, según indican los animalistas.

Controles

"No hay que olvidar que en el periodo 2013-2018 tan solo se realizaron 8 controles de alcoholemia a cazadores, siendo poco más de 39.000 las personas que disponen de un permiso para salir a matar animales varias veces a la semanas, multiplicándose la presencia de los mismos en espacios públicos, con el consiguiente riesgo", argumenta el colectivo.

Por otra parte, la ONG recuerda casos como la denuncia de coches llenos de latas de cerveza en Ourense, durante una batida, o los disparos desde la acera de una parroquia de Oleiros (A Coruña) "enfrentándose incluso los escopeteros a los vecinos que recriminaron esta acción".

La Asociación Animalista Libera expone que si en cualquier otro deporte, "la denominación actual que tiene la caza", se produjera tal número de personas muertes, entre aficionados y ciudadanía ajena, esto daría lugar a una profunda revisión normativa sobre las condiciones de seguridad en que se realiza cada convocatoria, mientras que el caso de la caza no se hace.