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El alambre de espino que trunca la convivencia en Xeve

Los vecinos protestan por la parcelación y prohibición de acceso a unas tierras que vienen trabajando desde tiempos inmemoriales

Uno de los lugares cerrados es el acceso al pino centenario símbolo de las tres parroquias.

Uno de los lugares cerrados es el acceso al pino centenario símbolo de las tres parroquias. // Rafa Vázquez

En Xeve se está larvando en las últimas semanas un conflicto vecinal que amenaza con romper la paz de esta pequeña y apartada parroquia del Concello de Pontevedra, que en su día fue municipio. De hecho, los problemas que denuncian los vecinos tienen que ver mucho con la historia y con los derechos que, por costumbre y antiguos "arrendamientos históricos", dicen tener sobre distintas tierras vinculadas al señorial pazo de Gondar.

En las últimas semanas, vecinos y asociaciones culturales o las comunidades de montes, se están implicando en la creación de una plataforma que tienen como objetivo "a defensa das terras e o entorno". La razón, recuperar el uso de las tierras vinculadas al pazo que históricamente trabajaban y que ahora han aparecido parceladas detrás de una valla de alambre de espino.

Según explican vecinos de la zona, estos "arrendamientos históricos heredados" del señorío jurisdiccional del Pazo de Gondar permitían a los vecinos trabajar estas tierras como vienen haciendo "desde tiempo inmemorial" y por más de cuatro generaciones. Concretamente, por familias de los lugares de Os Fontáns, Maúnzo, Frieiro e Igrexa, según indican desde la asociación cultural SondeXeve, uno de los colectivos que conforma esta plataforma vecinal.

"Todos estos siglos podemos asegurar que la convivencia, el trabajo y el pago por el uso entre vecinos y propietarios del pazo fue un modelo de respeto mutuo y pacífico a lo largo de generaciones y hoy, infelizmente, no es así", indican desde SondeXeve. Explican que en las últimas semanas se produjo "una invasión, no avisada"de estos campos. Nuevos "arrendatarios" (dicen los vecinos afectados, otros hablan de nuevos propietarios del pazo), que pasaron "a ocupar las tierras de los antiguos sin ningún tipo de contacto o aviso previo". "A modo de invasión medieval se presentaron en las fincas afirmando que eran suyas y generando una situación de malestar vecinal que ha provocado un conflicto en la parroquia que motivó ya la presencia de la policía en varias ocasiones", explican fuentes vecinales.

Para SondeXeve se trata también de una "agresión sin precedentes a la buena convivencia y usos decimonónicos" de la zona. Además, lamentan sobre todo ese vallado de las propiedades con alambre de espino, prohibido en Galicia, algo que también consideran una agresión ambiental, al igual que el estacado de toda la zona.

Los vecinos afectados ya han solicitado la intervención de distintas autoridades para que se respeten las costumbres y antiguos acuerdos en la parroquia, especialmente la del Concello de Pontevedra e incluso miembros del gobierno local ya se han acercado en los últimos días a Xeve para conocer la situación de boca de los propios vecinos.

SondeXeve insta a buscar una solución cuanto antes "para evitar problemas de convivencia social" así como el deterioro irreversible del patrimonio material e inmaterial de la parroquia con el objetivo de evitar estas "agresiones" tanto "en la convivencia como en el patrimonio". Y es que desde esta asociación cultural se recuerda que las diferentes construcciones históricas vinculadas al propio Pazo de Gondar se encuentran en mal estado. El molino, la cárcel, la torre-fortaleza..., y el propio pazo que "se encuentra muy deteriorado y en peligro de derrumbe por el abandono de sus propietarios y en el que una actuación de consolidación de este patrimonio debería ser prioritaria". Los vecinos se quejan de que las alambradas les impiden llegar a estos espacios, algunos de gran valor simbólico para la parroquia, como un pino centenario (emblema de las tres parroquias) cuyo acceso también está bloqueado ahora mismo.

Despacho de abogados

Los vecinos también aseguran que estos cerramientos tan agresivos están poniendo en peligro el robledal ubicado en la zona. Afirman que llevan siglos trabajando estas tierras y que seguirán movilizándose para frenar "los abusos de los nuevos propietarios dle pazo", además de poner el caso en manos de un despacho de abogados para "defender los derechos históricos que tienen sobre las tierras afectadas". En los últimos días ya se han concentrado varias veces ante el Pazo.

Según SondeXeve, esta "invasión" no avisada de las tierras "están interrumpiendo el ciclo natural de las cosechas, necesarias "para el sustento" o cuando menos, como ayuda para el mismo, de las familias que tradicionalmente trabajaban la tierra hasta hace apenas unas semanas. Los vecinos insisten también en el peligro que supone el uso del alambre espinado en una zona que es un "entorno de paso" de senderistas, ciclistas, cazadores y animales salvajes.

También SondeXeve hace hincapié en esto, en una parroquia en donde las divisiones entre fincas se hicieron tradicionalmente con muros o barreras vegetales, que marcaban, separaban, "más no impedían el paso en caso de necesidad para acceso" a otros trrenos con fines de urgencia por inundaciones, riego, caida de árboles o ejercicio de la caza.

Desde este colectivo piden "celeridad" a la hora de resolver esta situación, "pues cada día que pasa, casi cada minuto, la tensión social aumenta y tememos que se pueda escapar del control deseado".

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