Marín cuenta con una enorme riqueza patrimonial y arqueológica, que hace ser testigos de un tiempo pasado que define el presente de la villa. Estudiar, preservar y divulgar la historia del municipio es fundamental y por eso el Concello busca nuevas maneras de acercar toda esta cultura arqueológica al vecindario y a los visitantes que acuden a Marín.

Fruto de esa inquietud, la Concejalía de Cultura anunció que se habilitará en el Museo Manuel Torres una sala de arqueología, centrada en el Castro da Subidá, el yacimiento más importante de la villa, para que se cree una sinergia entre la visita física al propio yacimiento y la visita al casco urbano y al espacio museístico.

Las concejalas Beatriz Rodríguez e Itziar Álvarez mantuvieron esta semana una reunión con el arqueólogo Juan Castro, de la empresa Anta de Moura, para perfilar cómo se configurará esta sala, en la que se tratarán de exponer "aquellos objetos que aparecieron en el propio castro durante la excavación".

Objetivo

"El objetivo es unir cultura y arqueología, creando una red entre los distintos puntos de atracción cultural en Marín", aseguró Castro, que avanzó que ya se están haciendo las tramitaciones pertinentes con el Museo de Pontevedra, que es la institución depositaria de estas piezas, y con la Xunta de Galicia.

Muchas de estas piezas, que se expondrán en el Museo de manera temporal, haciendo rotaciones en las exposiciones, se corresponden con utensilios de la vida diaria propia de los habitantes del castro, aunque también hay algunas piezas singulares cuyo estudio ayudará a los visitantes a comprender mejor la historia del Castro da Subidá en particular y de Marín en general.

Según adelantaron las concejalas, incluso en el futuro puede evaluarse la posibilidad de exponer piezas de otros yacimientos, para hacer de esta sala un espacio de divulgación y de acercamiento al mundo de nuestros antepasados.

Programación en el Museo

Por otra parte, recordar que las dependencias del Museo acogen en estos momentos la exposición de la artista marinense del año, Rosa Crespo, una explosión de color y naturaleza, con la camelia y las calles de Marín y Pontevedra como los motivos de mayor inspiración de la artista.