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El meollo

La peatonalización de Reina Victoria

La peatonalización de Reina Victoria

La peatonalización de Reina Victoria

Cesáreo Mosquera acaba de decir misa sobre el corte al tráfico de la avenida de Reina Victoria a fin de ampliar la zona de uso del instituto Sánchez Cantón. El súper concejal trata de desvincular dicha medida con la proyectada remodelación de todo el entorno, que anticipó su correligionario Demetrio Gómez en la época anterior al Covid. Cómo si una y otra no fueran la misma cosa, puesto que de peatonalizar más se trata, si bien la segunda resulta más ambiciosa que la primera por su radio de acción. Este corte inmediato tiene un inequívoco carácter experimental, de cara a su implantación futura de manera permanente. O sea que la ocasión la pintan calva con el virus por medio.

Bien sabido resulta que cuando Mosquera reaparece, el asunto en cuestión nunca es baladí. Siempre existe una razón de peso que motiva su bajada a la arena desde las nubes altas que cubren el Palacio Provincial donde se encuentra cómodamente instalado desde tiempo inmemorial.

El súper concejal se ampara en la comunidad educativa y pone por delante el interés del alumnado para facilitar el distanciamiento social que exigen las medidas contra el virus. Como si Las Palmeras y la Alameda no estuvieran a un paso del Sánchez Cantón para acoger con holgura a todos los chavales; como si en ese lugar hubiera algún problema de convivencia entre vehículos y peatones, y como si la acera de Reina Victoria limítrofe con el parque no fuera ya suficientemente ancha y espaciosa.

Obviamente, de lo que menos habla Mosquera es de la grave incidencia de la medida tomada sobre la circulación rodada, que afecta al interés general por tratarse de una de las principales vías de entrada y salida de esta ciudad. Aparentemente, todo queda a partir de ahora igual que ocurre durante las Fiestas de la Peregrina. Pero sucede que una cosa es una norma provisional de quince días por una ruta tortuosa, y otra bien distinta resulta el mismo corte al tráfico de forma "permanente e indefinido" en un lugar tan sensible.

El Meollo de la cuestión está en saber la razón última por la cuál Cesáreo Mosquera trata de desvincular la misma cosa por todos los medios y, sobre todo, adivinar cómo va a suprimirse ese supuesto efecto barrera de Reina Victoria con Las Palmeras en la remodelación anunciada, y cuál va a ser el impacto real de esa peatonalización en el tráfico rodado, muy particularmente en las entradas y salidas hacía Poio y Sanxenxo.

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