El BNG denuncia ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), así como de las autoridades municipales, el depósito de decenas de colectores cargados de residuos industriales sin ningún tipo de control ni autorización.

Varios vecinos alertaron en los últimos meses de la presencia de este "depósito incontrolado" de residuos sin que las autoridades municipales movieran un solo dedo para controlar y revertir esta situación, de forma que cada vez fueron apareciendo más colectores cargados de basura.

Esta situación ponen de manifiesto a política de "oídos sordos" del gobierno municipal en estas situaciones, pues a pesar de que el equipo de gobierno conoce esta situación desde hace meses prefieren jugar al juego de la avestruz, escondiendo la cabeza bajo tierra y dejando el tiempo pasar sin hacer absolutamente nada.

Desde el BNG dicen observar "con preocupación como la realidad contradice una y otra vez las declaraciones del gobierno municipal, pues a pesar de haber pregonado su compromiso con el medio ambiente, la realidad deja, una vez más, a cielo abierto su pasividad".