Desde el Complexo Hospitalario pontevedrés se confirmó ayer que la actividad asistencial en el servicio de Digestivo se había mantenido al 90 por ciento de lo habitual pese al importante robo de material sufrido y relacionado con las pruebas endoscópicas.

Esto fue posible gracias a la colaboración de otros servicios en el resto de hospitales del área sanitaria y de otras de Galicia.

Un endoscopio es un dispositivo médico, formado por un tubo flexible y delgado con una cámara en el extremo que permite ver las cavidades internas del cuerpo humano.

Solamente el año pasado, el área sanitaria de Pontevedra y O Salnés realizó casi 11.600 endoscopias. La mayoría de ellas se hicieron en Pontevedra, 10.374, mientras que las 1.206 restantes se llevaron a cabo en el Hospital do Salnés.

No es, sin embargo, la prueba diagnóstica más frecuente, ya que el primer lugar lo ocuparon las ecografías, 56.462 en el área sanitaria el año pasado.

Le siguieron los TAC, que fueron más de 29.000 los prescritos, y las resonancias magnéticas, unas 12.300.

La endoscopia es una técnica diagnóstica, de la rama de la medicina, que consiste en la introducción de una cámara o lente dentro de un tubo o endoscopio a través de un orificio natural, una incisión quirúrgica o una lesión para la visualización de un órgano hueco o cavidad corporal.

La endoscopia es una prueba crucial para la detección de determinados tipos de cáncer, como el de colon. Con la colonoscopia se pueden extirpar formaciones denominadas pólipos que pueden convertirse en tumores malignos.