Las guarderías municipales de Sanxenxo retomaron ayer la actividad, enmarcada en un estricto protocolo anti Covid, con 96 niños, 60 en O Revel y 36 en O Tombo.

En ambos centros se refuerzan este curso los turnos de limpieza y se pasa de una a dos educadoras de referencia por aula para extremar la seguridad sanitaria. Los niños cuentan con un calzado y una prenda exterior que solo se empleará en el centro educativo, al igual que los mandilones que serán lavados en la escuela para evitar el contacto exterior. Una medida que también cumplen las educadoras con ropa y calzado que no saldrá de la escuela.

La concejala de Educación, Paz Lago, acudió en la mañana de ayer a los dos centros para supervisar el arranque del curso. "Queremos que as familias deixen tranquilas aos seus fillos nas escolas municipais polo que extremamos todas as medidas de seguridade posibles nos dous centros. As direccións das escolas e o Concello puxemos en marcha o protocolo seguindo as instruccións marcadas dende a Xunta para garantizar unha volta segura", asegura.

La ampliación del número de entradas es otra de las claves de este protocolo. En el caso de O Revel, las familias contarán con cinco entradas diferentes para cada aula. De este modo, ni niños ni familias se van a aglomerar en los accesos al centro y solo tendrán contacto con su aula y sus educadoras.

En el caso de O Tombo se pasará de una a tres entradas. El centro solicitó esta ampliación durante la ronda de visitas a los colegios municipales y el Concello prevé la instalación de las dos puertas de aluminio en los próximos días. En las entradas, las educadoras toman la temperatura de cada niño diariamente antes de acceder a las aulas.

En cuanto al número de clases, en O Revel, tienen este curso un aula de 0 a 1 año, con seis niños; dos aulas de 1 a 2 años con 26 niños; dos aulas de 2 a 3 años, de 15 y 12 niños. En O Tombo, 0 a 1 años, cuatro alumnos; 1 a 2 años, trece y de 2 a 3, un total de19 niños.