Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pequeños artistas del reciclaje

Los talleres de verano del Museo de Pontevedra enseñan a los más pequeños a convertir el plástico en grandes obras

Niñas y niños hacen pompas de jabón con una botella reciclada. // Gustavo Santos

Las nuevas generaciones son cada vez más conscientes de que el mundo en el que viven no tiene unos recursos infinitos y que, por ello, hay que cuidarlo, intentando dejar la menor huella posible. En este sentido el reciclaje y la reutilización son claves para una sociedad mejor. Con el objetivo de concienciar en este temática el Museo de Pontevedra acaba de impartir durante las dos últimas semanas talleres de reciclaje artístico entre los más pequeños.

De martes a viernes dos grupos de 5 a 8 años y de 9 a 13 han trabajado en diferentes actividades con plásticos reciclados como material base. En el sexto edificio del Museo han elaborado dibujos basados en un grabado de Nespereira, flores de plástico con pajitas pintadas o joyas usando cuencas, recortando trozos de plástico de colores. También juegos con botellas recicladas y o un tres en raya de toda la vida, pero con tapones de plásticos formando animales o nubes. Para poner el punto final, los pequeños realizaron unos pomperos con bocas de botellas decoradas y una red y llenaron el jardín de la entrada del Museo de pompas de jabón.

Conocer nuevos artistas

"Cada día han visto un cuadro, siempre relacionado con la actividad. Se les ha hablado del reciclaje y de cómo el plástico contamina los mares y océanos. También hemos tratado el uso del plástico en la agricultura, tanto en los invernaderos, como en los sistemas de acolchado o el riego a base de botellas, así como el uso plásticos para que los pájaros no vayan a la cosecha, lo que les es muy familiar", apunta la monitora de los talleres, Beatriz Bujía.

Las niñas y niños están ya muy concienciados sobre el tema: "Saben mucho sobre los microplásticos y el problema de que los peces los comen y luego lo consumimos nosotros", apunta Bujía.

Aunque entienden de reciclaje, no practican tanto la reutilización y en los talleres aprendieron "lo que pueden llegar a hacer con un plástico, algo que nunca se les había ocurrido y les gustó mucho por eso, porque son cosas que tienen en casa". De hecho, algunos aventuran que, de mayor, trabajarán recogiendo plásticos en la playa.

En los talleres aprendieron además sobre varios artistas elegidos por sus métodos artísticos o las texturas que trabajan como Elena Colmero, Manuel Moldes o Darío Basso. "Ahora tenemos la exposición temporal de Leopoldo Nóvoa, un pintor que usaba materiales reciclados, dándole otra función y aportando mucha vida a su obra, algo que les encantó a los pequeños", apunta Bujía.

Cada taller se ha realizado con un máximo de 12 escolares que han aprendido a trabajar con distancia social y de forma individual. "Les costó muchísimo tener la mascarilla todo el rato. Lo tienen muy asimilado y aún así nunca se quejaron de la mascarilla porque sabían que es lo que nos toca", señala la monitora.

Compartir el artículo

stats