El vicepresidente de la Xunta en funciones, Alfonso Rueda, visitó con el alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín, las medidas puestas en marcha en la playa de Silgar al amparo del plan de apoyo de la Xunta a los ayuntamientos que permitió implantar medidas de prevención de la covid-19 en las playas este verano.

A través del acuerdo firmado entre el Gobierno gallego y el ayuntamiento de Sanxenxo, la Xunta destinó más de 50.000 euros para colaborar en la contratación de 35 personas encargadas de vigilar los aforos y los accesos, así como medios para la limpieza de los arenales y sus servicios, la adquisición de material de desinfección o la instalación de carteles informativos relacionados con la prevención del coronavirus.

Costes extraordinarios

El vicepresidente de la Xunta en funciones destacó la importancia de la colaboración entre la Administración autonómica y las entidades locales para ayudarles a afrontar los costes extraordinarios que suponen la puesta en marcha de las medidas para contener el virus.

En esta línea, agradeció "el esfuerzo de los ayuntamientos para que este verano, con la colaboración de la Xunta, fuera posible disfrutar de las playas con seguridad cumpliendo las normas y con medidas tomadas con antelación". También puso en valor el trabajo de las personas que trabajaron por velar por el cumplimiento de las medidas obligatorias para frenar el virus.

Además, incidió en la necesidad de reforzar la cooperación con las entidades locales para contribuir a su recuperación económica tras la paralización de la actividad por la covid-19 y en un sector tan relevante como el turístico.

Alfonso Rueda explicó que, mediante acuerdos con los municipios, la Xunta colabora con los pequeños y medianos ayuntamientos costeros ayudándoles a intensificar la organización, la seguridad y la señalización, además de la adquisición de maquinaria, vehículos y recursos necesarios para la limpieza y la conservación de las playas y sus instalaciones con el objetivo de luchar contra la pandemia.

La Xunta habilitó 1,1 millones de euros a este plan y, a día de hoy, 42 ayuntamientos ya firmaron convenios con el Gobierno gallego.

Para poder optar a estas ayudas los municipios deben contar con una población inferior a 40.000 habitantes, un mínimo de 300 plazas de alojamiento hotelero y más de 5 playas, al considerarse que son los que tienen más necesidad de financiación.