En el inicio de la Operación Centinela Gallego 2020 se presentó una nave no tripulada del Ejército (sistema RAVEN) que vigilará los montes con visión diurna y nocturna, con una capacidad de vuelo de entre 45 y 90 minutos -dependiendo de las condiciones del aire- y un alcance de 10 kilómetros, que podrá observar en tiempo real cualquier actividad que se realice en el monte, para transmtirlo al momento a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en caso de tratarse de una presunta actividad delictiva. También puede grabar, incluso de noche, a vehículos y personas sospechosos. "La Xunta, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y el Ejército tienen los ojos puestos en nuestra riqueza forestal", de forma que están "vigilantes y muy atentos a lo que pasa en nuestros montes", por lo que seguirán siendo "implacables de cara a frenar los incendiarios y ponerlos la disposición de la Justicia". Así lo reiteró el conselleiro del Medio Rural, José González, quien resaltó que la cooperación vecinal está dando "grandes resultados", como la puesta a disposición judicial de una mujer descubierta in fraganti, a punto de prender fuego y que fue retenida por los vecinos en Nigrán.