El pasado martes los dueños de la frutería El Vergel de Pontevedra se sientieron obligados a salir al paso de los rumores que circulaban por las redes sociales sobre un posible contagio de Covid-19. Publicaron un comunicado en el perfil social de su negocio para combatir los bulos y asegurar que ninguno había contraído el virus, sino que el afectado era su hijo - recién llegado de Barcelona con su pareja-, con el que no habían mantenido contacto físico.

Cinco días después, se ven de nuevo obligados a publicar una nota aclaratoria en el Facebook de la frutería: no tienen coronavirus. "Para tranquilizar a nuestra clientela, compartimos el resultado de las pruebas PCR, realizadas ayer (sábado), de las dos personas que trabajamos en El Vergel (Paula y Manolo): somos negativos", sentencia la publicación que adjunta imágenes de los diagnósticos.

El establecimiento bajó la persiana el pasado lunes a las 14 horas y permanecerá cerrado por el momento, "hasta que Sanidad nos comunique el alta y es muy probable que disfrutemos de unas pequeñas vacaciones a continuación", especifican. El hijo de los dueños y su pareja llegaron de Barcelona el pasado domingo 19, y a las pocas horas empezaron a manifestar síntomas compatibles con el Covid-19, por lo que se pusieron en contacto con el Sergas. Las pruebas arrojaron positivo, por lo que iniciaron el período de aislamiento.

Los propietarios de El Vergel sostuvieron desde el primer momento que habían mantenido la distancia social con ellos pero que decidían cerrar su negocio por precaución, puesto que uno de ellos debe someterse a una intervención quirúrgica. "Fue muy duro no besarnos ni abrazarnos tras haber estado separados seis meses tan problemáticos. No hubo contacto físico pero sí estuvimos juntos en la playa y en casa", explican en Facebook.

Días después sus PCR han dado negativo, noticia que comparten para combatir los bulos en la red. "Esto demuestra que las medidas recomendadas por las autoridades sanitarias fueron seguidas desde el primer momento", defienden. "En nuestro negocio se respetó y se respetará siempre el protocolo, pero fuera todos estamos expuestos. Nadie está a salvo del contagio y menos cuando el virus circula asintomático", añaden.

Los dueños también trasladan su agradecimiento a sus amigos, familiares y clientes por las muestras de apoyo y cariño recibidas durante este "mal trago" tan difícil para ellos, días en los que recibieron noticias de personas que pidieron someterse a los test tras haber pasado por su frutería. "Se causó daños no solamente a nosotros sino a muchas familias que se asustaron. Sentimos en el alma el pánico que esa difamación pudiese acarrear", lamentan.