El ya exconcejal de Ciudadanos en la Corporación de Pontevedra, Goyo Revenga, compareció ayer por primera vez tras conocerse en el pasado pleno su expulsión del partido por parte de la formación naranja. Lo hizo para confirmar que no dejará su acta y que continuará como edil no adscrito: "Seguiré trabajando por mejorar Pontevedra durante los tres años que me restan de mandato.Lo haré desde el diálogo", aseguró.

Revenga quiso explica su posición en todos los acontecimientos que llevaron a su expulsión de Ciudadanos. Revenga recordó que su voto nunca fue decisivo para aprobar los presupuestos, dado que BNG y PSOE cuentan con mayoría absoluta en el Concello, pero insistió en que cuando fue elegido concejal por los pontevedreses siempre ofreció "diálogo, mesura y entendimiento". "En la toma de posesión expresé de forma clara cuál sería mi política" de buscar "consenso y el beneficio para la ciudadanía". "Nunca me planteé pasarme los cuatro años negándome a todo lo que propone el equipo de gobierno por el hecho de tener otra ideología" y subraya que por eso "tomé la decisión de negociar partidas en los presupuestos de 2020 que beneficiaban a los pontevedreses". Incluso cree que le pareció "loable" que el gobierno se abriese a negociar con él estas medidas pese a no necesitar su voto: "Gracias a mi apoyo se consiguieron casi medio millón de euros en partidas sociales para Pontevedra y así se lo comuniqué a Ciudadanos", indicó.

Revenga reconoce que "desde un primer momento me encontré con una advertencia por parte de la dirección avisándome de que la aprobación conllevaría la apertura de un expediene disciplinario". Insiste en que intentó explicar su posición "sin éxito, indicando que la negociación no era incompatible con los ideales y valores del partido" puesto que su negociación había mejorado los presupuestos de la ciudad: "Como concejal de Pontevedra siempre colocaré mi ciudad antes que los intereses partidistas de cualquier formación política", resumió.

Por ello, concluye que "no he sido un rebelde ni tampoco un valiente, solo he sido una persona coherente con los que siempre expresé, con lo que les dije a mis vecinos en campaña" y añadió que "me siento orgulloso de lo que hice".

Por último, Revenga insiste en que puede entender que el partido lo expulse por no acatar las órdenes de los órganos superiores, pero sí reconoce que lo hubieran hecho apelando al pacto antitransfuguismo, en cualquier caso, no comparte la decisión y menos que haya sido por dialogar y buscar acuerdos. Lo que sí que asegura que no admitirá "en ningún caso" es que se me trate de tránsfuga. "Un tránsfuga es el que huye, el que se va y yo no me he ido a ningún sitio". Reconoce "me dolió un poco que me calificasen de tránsfuga, yo no lo soy", sino alguien que igual pudo pecar de inexperiencia y trata de practicar "política de consenso".

"Hice la política que está realizando ahora el partido con Arrimadas al frente: negociación"

Goyo Revenga reconoce que en los últimos meses, con el expediente disciplinario ya abierto, confiaba en un giro de su partido hacia posturas más moderadas. "Ciudadanos nació para ser un partido moderado, capaz de sentarse con todas las formaciones políticas y de llegar a acuerdos en beneficio de la ciudadanía", indicó. De hecho, tuvo esperanzas ya que cree que "esta es la política que está realizando, desde el mes de marzo el partido, con Inés Arrimadas al frente, una política similar a la que causa mi expediente: diálogo, consenso y negociación por un proyecto común y que parece que el tiempo le está dando la razón".

Sin embargo ese cambio de rumbo no se produjo en lo que respecta a su expediente y fue expulsado. Lamentablemente cree que su ya antiguo partido ha pasado de nacer como proyecto de político de "regeneración" a caer en los mismos vicios de la "vieja política". El edil agradeció el apoyo recibido por vecinos amigos, familia y compañeros de Corporación.