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Unos 400 pontevedreses recurren al Risga o la Renta Social Municipal para poder comer

Hasta el momento 170 personas han acudido al Concello para gestionar el Ingreso Mínimo Vital que aporta el Estado - Solo 14 vecinos se han acogido a la renta básica local - Medio centenar solicitó las ayudas Covid

Cola de usuarios del comedor social de San Francisco.

Cola de usuarios del comedor social de San Francisco. // Rafa Vázquez

Unos 400 pontevedreses dependen del cobro de la Renta de Inclusión Social de Galicia (Risga), o de la Renta Social Municipal, para poder llevar un plato de comida a la mesa. A estas prestaciones de carácter periódico, sufragadas por la Xunta de Galicia y el Concello, se ha unido recientemente el Ingreso Mínimo Vital del Estado, con un subsidio que puede llegar a los 531 euros y que complementa los primeros. El departamento municipal de Igualdade e Benestar, que dirige la socialista Paloma Castro, ayuda a los interesados a tramitar esta prestación que gestiona y concede la Seguridad Social.

El ayuntamiento ayuda a las personas interesadas en solicitarla y que no disponen de los medios telemáticos necesarios o no saben cómo hacerlo. Desde su puesta en marcha, a principios de este mes, un total de 170 vecinos de Pontevedra se han dirigido a las ventanillas municipales para preguntar por esta ayuda económica y solicitar su tramitación.

Además, Igualdade e Benestar de Pontevedra cuenta con las ayudas de Emerxencia Social, para pagos de necesidades puntuales de las personas beneficiarias, que dispone de un presupuesto de 200.000 euros.

Suplir necesidades

A ellos se han sumado otros 200.000 euros para la nueva "Ayuda Covid", derivada de las situaciones de vulnerabilidad social motivadas por la pandemia que atravesamos. Hasta ahora medio centenar de pontevedreses han solicitado esta "Ayuda Covid", que tiene como objetivo suplir necesidades muy puntuales de los hogares, ante la crisis sanitaria y económica que estamos atravesando.

En cuanto a las primeras prestaciones, de pago periódico, un total de 350 vecinos de Pontevedra perciben la Renta de Inclusión Social de Galicia, mientras que otros 14 son beneficiarios de la Renta Social Municipal, creada por el Concello de Pontevedra para dar cobertura económica a las personas que por sus circunstancias no pueden recibir la primera.

Las Ayudas de Emergencia Social -explica la concejala de Benestar- permite tramitar "con mucha agilidad" necesidades puntuales que precisan atenderse con cierta premura, como el impago de un alquiler o la compra de una lavadora.

En el caso de la Renta Social, se redujo parte de la aportación prevista en el presupuesto anterior, al entenderse que los 200.000 euros contemplados "son más que suficientes" para cubrir la posible demanda. De hecho, a día de hoy solo hay 14 interesados en esta prestación. Las subvenciones permitirían dar respuesta a aproximadamente a unas 50 peticiones.

Según subraya la edila socialista, buena parte del dinero que se orientó inicialmente a estas ayudas (425.000 euros) "y que nunca llegarían a gastarse" fueron redistribuidos para destinarse al convenio con la Fanpa para la gestión de los comedores escolares o a la firma de acuerdos de colaboración con colectivos como la Asociación Socio Sanitaria de Enfermedades Inflamatorias Intestinales (ASSEII) o la Asociación Juan XXIII.

La Renta Social Municipal es incompatible con la percepción de la Risga y se traduce en una cuantía máxima del 75% del IPREM (549 euros) para unidades familiares constituidas por un único miembro (411,75 euros), el 90% si son dos miembros (494 euros) y el 100% si son tres o más.

Se percibe por un plazo máximo de seis meses, prorrogable hasta un máximo de 12 meses.

Ante la situación de crisis social y económica generada por la pandemia del coronavirus, el riesgo de pobreza y de exclusión social sigue siendo uno de los principales problemas a nivel comarcal en Pontevedra. Según un estudio reciente, uno de cada seis vecinos del área se encuentra en una situación económica delicada o mala con ingresos inferiores al umbral de pobreza de Galicia. Son algo más de un 17,5 por ciento, según la Encuesta Estructural a Hogares y es el porcentaje más elevado de las siete áreas relativas a las grandes ciudades gallegas.

Aún así, hay buenas noticias, ya que ha disminuido 5 puntos el último año, la caída más grande también de la comunidad autónoma.

Crisis

Queda muy lejos todavía de la tasa de menos de un 12 por ciento que se registraba en el año en el que comenzó la anterior crisis económica, que se ha venido a agravar con la nueva depresión económica en la que todavía estamos entrando.

Desde la Concellería de Benestar Social del Concello de Pontevedra se apunta que la mayoría de los vecinos con problemas en este sentido que se acercan por los servicios sociales municipales son familias con hijos en situación de riesgo o real de exclusión social, así como personas mayores.

Muchas de estas personas se ponen en contacto con el Concello para informarse sobre las rentas de inclusión social, Risga, de la Xunta, las ayudas que se ofrecen desde el Concello en diferentes materias, desde la cobertura de necesidades básicas como la alimentación, hasta las ayudas en alquiler o recibos, muchas de ellas a través de asociaciones colaboradoras.

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