Poco a poco los ciudadanos van atisbando lo que puede ser la denominada "nueva normalidad" al menos en su relación con las administraciones públicas. La gran parte de las oficinas administrativas de Pontevedra han recuperado ya su actividad presencial y vuelven a recibir a los ciudadanos en sus sedes pero lo hacen entre fuertes medias de seguridad. Si la pasada semana era el Concello de Pontevedra quien iniciaba la atención en el Registro y el padrón en la Casa da Luz, el resto de servicios poco a poco también van abriéndose de cara al público.

Ayer fue el turno de la Diputación. La entidad comenzó a recibir a los primeros administrados en sus edificios y lo hizo siguiendo la misma línea que los concellos y otros organismos públicos: es necesario solicitar cita previa a través de la página web. El control de acceso a los edificios también es muy estricto y los ciudadanos deberán hacerlo con mascarilla, deberán usar los dispensadores de hidrogel que hay por todo el edificio y en los accesos se les comprobará su temperatura corporal con cámaras termógrafas. También está prevista la instalación de alfombras desinfectantes para el calzado que se instalarán en breve.

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Otros municipios como Caldas también recuperaron ayer la atención al público en sus oficinas generales. Tanto la Diputación como este y el resto de los ayuntamientos insisten, las relaciones entre administración y ciudadano deben ser en la medida de lo posible por vía telemática, dejando la atención presencial para los trámites que no pueden realizarse de otra manera.

También los juzgados de Pontevedra dieron a conocer ayer, a través del TSXG, su propio protocolo en vigor desde el pasado 20 de mayo. Así, para acceder es necesario mostrar la citación o el documento judicial que demuestre que debe comparecer en los juzgados, salvo para los servicios como el Registro Civil en los que se deberá acudir siguiendo los mismos protocolos de seguridad que establece el estado de alarma para el resto de los actos que realizamos en la vida cotidiana.

Uso de los ascensores

Una vez dentro de los edificios, se limita el uso de los ascensores a una persona y se marcan en el suelo los flujos de circulación (especialmente en la pasarela que conecta los dos edificios judiciales de A Parda) quedando prohibido detenerse en ellos para garantizar el paso libre respetando las distancias de seguridad.

Para aquellos casos en los que se haya de acudir ineludiblemente al juzgado se deberá pedir cita previa. Así, el protocolo ordena colocar en el exterior de los juzgados los teléfonos de información general del juzgado (986 80 59 92), atención a las víctimas (986 80 57 90 y 986 80 59 82) y de atención a la ciudadanía (986 80 59 08 y 886 20 64 09) además de varios correos electrónicos. En el futuro se publicará una lista actualizada con todos los teléfonos de contacto, fax y correos electrónicos de los juzgados del partido judicial y otros servicios "a fin de que puedan ser publicados la consultas telemáticas de la ciudadanía".

Una vez que se levante la paralización de los plazos procesales, desde el TSXG explica que se podrán realizar consultas en persona en los juzgados y volver a acudir a las vistas públicas, que verán reducido su aforo a un 50% (o incluso menos si fuera necesario) quedando el resto del aforo a repartir entre público y medios de comunicación según una serie de criterios establecidos. También en los baños habrá limitación de uso (una persona en el edificio antiguo y tres en la nueva sede judicial). Además, como en el resto de las administraciones, se han instalado mamparas y otras medidas de separación y protección.