La I Festa do Churrasco Interbalcóns de Barro. El vecindario de la Rúa das Baladas encargó hasta 70 raciones de este popular plato, para "compartirlo" cada uno desde su casa, conforme a las normas del confinamiento que impone la actual crisis sanitaria.

La primera edición de esta peculiar fiesta, promovida por la imaginación de los vecinos de la Rúa das Baladas, logró animar nuevamente este barrio de Barro, como anteriormente lo hicieron otras convocatorias festivas, como los vermús de terraza y las sesiones Dj de Johny Güimil.

La actividad tenía como objetivo no solo hacer más llevaderos estos días de confinamiento a los vecinos, sino también colaborar con la hostelería local. Por eso los organizadores, tras el éxito evidenciado en esta primera convocatoria, no descartan preparar nuevas iniciativas para seguir ayudando al sector con otras fiestas similares.

En esta ocasión, un conocido hostelero del municipio, Sergio Orge, se encargó de los asados, que posteriormente fueron repartidos puerta a puerta entre los numerosos hogares que decidieron colaborar con la iniciativa.

Protección Civil de Barro colaboró con el reparto de las raciones. // R.V.

Pero como toda fiesta popular, la cosa no se quedó en una simple comida. Antes de sentarse a la mesa hubo música tradicional y alboradas protagonizadas por "Chispa Negra", el pregón que leyó el propio Johny Güimil, e incluso una sesión vermú con música antes de comenzar la degustación del asado.

Los promotores de la iniciativa son los mismos que anteriormente animaron esta calle con otras actividades que tienen como objetivo animar este confinamiento obligatorio y la situación de crisis sanitaria y económica que todos atravesamos.

Y en la vertiente de ayudar a los empresarios de la hostelería local, a medida que se vayan aplicando medidas de desescalada de la crisis, se contempla la idea de volver a organizar eventos similares dado que la recuperación de este sector se prevé que sea más lento que los demás, dado que al menos durante un tiempo, todo apunta a que no se podrá volver a los bares y restaurantes de la manera que se hacía antes. Al menos mientras los científicos no encuentren la vacuna para el Covid-19.

Por eso, aunque el estado de alarma se levante, los vecinos de esta calle de Barro prevén seguir "reuniéndose" desde sus balcones para nuevas celebraciones.