"También está abierto el Mercado, no todo es Mercadona, y mejor pescado que aquí no van a encontrar", recuerda Rocío desde el mostrador de su puesto en una mañana en la que la Plaza presentaba una imagen en las antípodas de las colas en los supermercados, con muy pocos clientes y entre los que se mantenía con creces la preceptiva distancia de seguridad.

Funcionaron "el 80% de los puestos entre carnicerías y pescaderías" explica Manoli Domínguez, veterana directiva de los placeros, "lo que sucede es que las flores no pueden trabajar y marisco hay poco". La esperanza, añade, es recuperar clientes en pocos días, "que se pueda animar todo un poco para San José y que lo celebren en casa", a diferencia de la jornada de ayer en la que solo algunos incondicionales se animaron a preguntar en las bancadas.

Entre ellos, Enrique, que explica a FARO que viene al Mercado "todas las semanas" y compra "normalmente el pescado del día". La alarma "disuade, si, pero hay que comer", así que al final "se impone el comer bien, seguro que con buena comida

Como la mayoría de los clientes a los que preguntó FARO, es vecino de Pontevedra y un veterano del Mercado, al igual que Luis, que considera el coronavirus "un invento para matar aos vellos" que no le disuade de seguir con su costumbre de ir cada semana a la Plaza.

Quien si le tiene "no miedo, pero sí respeto", es Mercedes Louzao, otra clienta habitual. "Vine a hacer algo de compra, empiezo a trabajar a las 12 y me pasé por pescado y algo de carne"

Tras los mostradores muchos vendedores reconocen que "venimos con miedo, pero se guardan las distancias y se toman las medidas sanitarias". Con todo, "lo peor es que la gente no viene", lamentan las profesionales de Peixes De la Torre. "Llevo vendiendo 25 años", explica Ana de la Torre, en uno de los días "en los que menos gente he visto... Me animaron a venir pero estamos sin vender".