La Policía Local de Poio ha comenzado hoy una campaña de vigilancia y control del transporte escolar. El 90% de los accidentes que se producen durante el transporte escolar tienen lugar en el momento de subir o bajar del vehículo, justo en los instantes inmediatos, y en muchos casos se trata de atropellos causados por una distracción del menor, del conductor o de los padres.

Durante el desarrollo de la campaña, que se llevará a cabo hasta el viernes, 7 de febrero, los agentes intensificarán las inspecciones sobre los vehículos destinados al transporte escolar, comprobando que las autorizaciones y documentos que deben tener los vehículos sean los correctos para la prestación del servicio.

Asimismo, los agentes verificarán que las condiciones técnicas y elementos de seguridad del vehículo son los que exige la normativa, así como los requisitos especiales que debe cumplir el propio conductor, como son el permiso de conducción en los tiempos de conducción y descanso.

La Policía Local recuerda que el cinturón de seguridad es útil en cualquier trayecto, corto o largo, urbano o interurbano, ya que un menor sin ningún tipo de retención multiplica por cinco las posibilidades de sufrir lesiones mortales. Nueve de cada diez lesiones infantiles graves o mortales, podrían haberse evitado si se hubiera utilizado este tipo de dispositivo.

Los agentes locales llevarán a cabo un control administrativo sobre las autorizaciones y documentos que deben tener los vehículos.

También verificarán las condiciones técnicas y elementos de seguridad del vehículo de acuerdo con lo que exige la normativa.

La Policía Local explicará a los escolares que no se paren nunca detrás del autobús, o que esperen a la señal del conductor para cruzar siempre al menos tres metros por delante.

Dentro del autobús, deben mantenerse sentados y con el cinturón puesto. No deben correr ni al llegar al vehículo ni al salir de él.