El Concello de Poio ya trabaja en la tramitación de la renovación de los permisos de actividad de los 16 furanchos que actualmente existen en el municipio. Alguno de ellos ya abrió sus puertas, después de completar con éxito los requisitos exigidos en la normativa que regula el funcionamiento de este tipo de locales.

El documento, que entró en vigor a finales del año 2013, establece que los laureles podrán estar operativos durante tres meses en el período que va desde el 1 de diciembre del año anterior hasta el 30 de junio. Este plazo podrá aumentarse en un mes en casos excepcionales.

La concejal de Seguridad Ciudadana, Marga Caldas, y el jefe de la Policía Local, Antonio Duarte, mantuvieron una reunión con el presidente de la Asociación de Furancheiros de Poio para informarle del procedimiento que seguirá la Administración municipal para velar por el correcto funcionamiento de esta actividad. En este sentido, el cuerpo de seguridad

poiense efectuará un seguimiento periódico a los locales para constatar que dan cumplimiento con la ordenanza. Además, durante la cita también se habló de la posibilidad de incluir en la ordenanza "cuestiones el necesidades que el sector considere que es preciso analizar", tal y como señaló Caldas Moreira.