Para el interlocutor sanitario de la Comisaría de Pontevedra, Manuel Barreira, como esta es una problemática que tiene que ver más con la educación que con la delincuencia, es "importante que el infractor interiorice las consecuencias que tienen este tipo de comportamientos incívicos".

Es por ello que insiste en que los profesionales sanitarios denuncien ante la Policía Nacional cualquier tipo de incidente, desde la amenaza o el insulto a situaciones más graves. Cree que no hacerlo supone "reforzar o premiar la actitud del infractor" dado que "si no tenemos conocimiento de los hechos nosotros no podemos hacer nada". Sin denuncia "se puede quedar en un parte de intervención o poco más, pero nunca llegará al juzgado" ni tampoco tendrá consecuencias administrativas para el agresor verbal o físico.

Multas de 15.000 euros

Y es que Manuel Barreira recuerda que hay varias vías para castigar este tipo de comportamientos. Resalta que desde 2015 el personal sanitario en el ejercicio de sus funciones tiene la categoría de autoridad por lo que una agresión puede estar penada con penas de entre seis meses y tres años por atentado. Pero es que, además, señala que para conductas menos graves hay otras vías y sanciones de carácter administrativo, como las recogidas en la Ley de Sanidad de Galicia que señala las amenazas al personal sanitario con sanciones de hasta 15.000 euros.

Señala este inspector de Policía que, a nivel estatal, las denuncias presentadas acabaron en un 75% con sentencia condenatoria.

Además de mejorar la coordinación y los cauces de comunicación con el personal sanitario, los agentes imparten charlas sobre autoprotección y manejo de pacientes conflictivos.